(Imagen gentileza Ciudadano Ramírez 2015)


Alfonso Dastres.

Una celebración diferente tendrá este año el cumpleaños del bar Curupucho. Los llamados telefónicos y saludos en redes sociales reemplazarán el tradicional encuentro de sus parroquianos y parroquianas, para recordar que en 1976 se iniciaba la historia de un popular local de la bohemia iquiqueña.

El 29 mayo del año 1976 -recuerda Alfonso Dastres- que, él junto su hermano, abrió su local en una vieja casona construida en la época cuando el puerto glorioso era parte del Perú. Con el tiempo Alfonso se quedó solo a cargo del bar, que fue integrando a los viejos iquiqueños, algunos de El Morro, El Colorado, Matadero o de la Plaza Brasil.

En el Curupucho cada noche se reúnen empleados públicos, oficinistas, portuarios, comerciantes, tripulantes, trabajadores e hijos de vecinos, los que al calor de una cerveza o un vinito conversan de todo. Y de todo, es literalmente de todo: penas de amores, política, religión, fútbol, pelambres varios y recuerdos de viejos parroquianos que ya no están en este mundo.

Alfonso Dastres a fines de los años 70.

CANTANTE
A este rincón patrimonial de Iquique han llegado famosos, como el fallecido cantante español Manolo Otero, que una vez que terminó una actuación pasó a refrescarse al bar. Sin embargo, no fue el único,  el actor de “Yerco Puchento” Daniel Alcaíno que cuando viene al puerto glorioso, se deja caer por el Curupucho.
Un gran punto que se destaca en las crónicas que se escriben sobre el mítico Curupucho, que es el único bar que está al lado de un recinto de Carabineros, tiene como vecino a la Prefectura. Siempre hay un uniformado haciendo guardia y en las noches de cenas y celebraciones, Alfonso Dastres o algún parroquiano le lleva al centinela un “platito” y una bebida gaseosa.

En el año 2014 se inauguró un mural con las caricaturas de los parroquianos.

ROSTROS
Cuando se cumplieron 39 años de vida, atendiendo a la bohemia iquiqueña, se descubrió un mural que contiene los rostros de los parroquianos frecuentes. La obra es del profesor y también antiguo cliente del Curupucho, Gerardo Segovia.

También hay momentos para recordar y rendir homenaje a los parroquianos que se fueron a la otra vida, como es el caso de Giuseppe “José” Lasala González, fallecido en 21 de mayo del 2013, el mismo día que cumplía 70 años.

Y como algunas historias nocturnas no tienen un final feliz, cuando Alfonso Dastres observa que la mayoría de los asistentes “está arriba de la pelota”, cierra el local y muy amablemente pide a sus parroquianos que se vayan a sus casas.

Casas desde donde estarán muchos parroquianos y parroquianas, cumpliendo la cuarentena total, en este cumpleaños 44 del Bar Grill Curupucho.