Qué lástima que una iniciativa cuyo objetivo es apoyar a las familias que lo están pasando mal, ahora se convierta en un espectáculo para las cámaras o una imagen que podrá ser usada en futuras campañas políticas.

Esas cajas se pagan con el dinero de todos los chilenos, no son de un sector políticos ni de otro.

Acá no estamos es una lucha de quién entrega más cajas con alimentos, la idea es dar una solución y no jugar con la dignidad de algunas personas.

Y esta crítica también va para quienes hacen obras como ollas comunes, que más que buscar apoyo convierten su entrega en una selfie.