Como medida de seguridad sanitaria, los profesionales utilizaron equipamiento de alto nivel y protocolos de distancia física.


Con una visita al Complejo Penitenciario de Alto Hospicio, la Defensoría Regional de Tarapacá tomó contacto con internos que precisaban una atención prioritaria. Entre ellos estaban algunos de la zona y los 14 recién trasladados recientemente desde el Penal Colina 1 de la Región Metropolitana. Estos últimos permanecen especialmente aislados como parte de las medidas sanitarias y de seguridad general tomadas por Gendarmería.

Para concretar tal gestión en terreno, los defensores penitenciarios concurrieron al recinto premunidos de un equipamiento de primer nivel, consistente en túnicas de material aislante, mascarillas de triple filtro, viseras cubre-rostros y gorros, de manera de impedir cualquier riesgo de contagios para ellos y para las personas a quienes entrevistaran.

Además se aplicaron estrictas precauciones relativas a evitar las cercanías físicas, lo que obligó a proceder con extremas precauciones, procedimientos en el que recibieron la colaboración permanente de los funcionarios de Gendarmería.

La gestión ocupó toda una mañana y en ella participaron el Defensor Regional de Tarapacá, Gabriel Carrión Calderón, y los defensores penitenciarios María Francisca Sepúlveda Torres y Jorge Díaz Gutiérrez, apoyados logísticamente por el Asesor Informático, Janis Boniche Castillo.

“Nuestra motivación era poder conocer al detalle, su actual situación, especialmente los recién trasladados desde Santiago, pues sus familiares últimamente no han tenido información directa de ellos”, explicó la defensora María Francisca Sepúlveda.

En la oportunidad también se logró constatar las condiciones en que permanecen los trasladados al Hospital Penitenciario, por diversas dolencias y precauciones.

Desde el comienzo de la crisis sanitaria, los defensores penales públicos se relacionan con los internos de los penales, básicamente a través de videoconferencias, en condiciones de bioseguridad y también de privacidad de las comunicaciones. Las excepciones se activan aplicando los máximos mecanismos de cuidado sanitario, como en el caso de esta visita al penal de Alto Hospicio.

El Defensor Regional de Tarapacá, explicó la importancia de este trabajo en terreno, enfatizando que “es nuestro deber, como servidores públicos y abogados de personas bajo la especial condición de estar privados de libertad, asegurarnos que se cumplan las garantías básicas que el ordenamiento jurídico exige. Para eso es necesario acudir a los recintos penitenciarios cuando lo amerite el caso, cuando eso es imprescindible, como ahora”.

El personero también remarcó el cuidado con el que se efectúan las comunicaciones interpersonales con los usuarios: “Nuestra institución, desde el primer momento, ha tomado todas las medidas para cuidar de la salud y seguridad de nuestros funcionarios y también de quienes son sujeto de nuestra atención. El equipamiento utilizado en esta visita y las demás medidas, tanto de distanciamiento físico como otras, apuntan, precisamente, a mantener ese nivel de responsabilidad”.