Una investigación realizada por el Colegio Médico concluyó que la denuncia de Carabineros contra el jefe de urgencias del Hospital San José de Melipilla, que supuestamente negó atención a uniformados el 18 de junio pasado «no se ajusta a la verdad» y exigió al Gobierno que «ofrezca excusas públicas» al facultativo afectado y a toda la comunidad del recinto.


Carabineros interpuso la institución uniformada en la Fiscalía de Melipilla, el 19 de junio, donde indica que los presuntos hechos ocurrieron cuando la sargento segundo Irene Aravena, el sargento segundo Sammy Alvarado y la carabinero Marilyn Riquelme llegaron hasta ese centro asistencial con síntomas de coronavirus, donde habrían recibido como respuesta que en ese hospital “no atiende pacos”. Sin embargo, 20 minutos después se les dio atención médica.

“Es absolutamente inaceptable, es una traición al juramento médico de proteger la salud de las personas. Proteger la salud de todas las personas, sean civiles o sea carabineros, es un acto de discriminación inaceptable, es un hecho absolutamente repudiable”, dijo el ministro del Interior, Gonzalo Blumel.

Pero, a dos semanas del episodio, el Colegio Médico emitió una declaración pública en la que señala que «de acuerdo con los antecedentes que, responsablemente, hemos podido recabar, hemos llegado a la convicción de que tales acusaciones no se ajustan a la verdad».

El gremio que lidera la doctora Izkia Siches pidió que el Ministerio del Interior “ofrezca excusas públicas al médico afectado y a toda la comunidad del Hospital de Melipilla, pues sus declaraciones irresponsables, sin tener antecedentes fidedignos de los hechos, provocaron el linchamiento público del médico y del personal de salud del hospital, poniendo en peligro sus vidas e integridad física, y la de sus familias”.