NELSON MONDACA I.


Nelson C. Mondaca Ijalba nmonijalba@gmail.com

El martes de la semana pasada, 30 de Junio, el parlamento en comisión mixta, aprobó por 7 votos contra 3, la admisibilidad constitucional del proyecto de ley que aprueba la extensión del fuero maternal durante la emergencia sanitaria. En esta materia, a primera vista se pone en discusión las facultades de las prerrogativas del parlamento y sus respectivos límites. A su vez, como colegislador al poder Ejecutivo, en materias que son de su exclusiva competencia. Los primeros son conocidos como Mociones, en el segundo caso, se denominan Mensajes.

Avanzando, tanto los diputados como senadores, tienen el derecho de presentar proyectos de ley, siempre y cuando no cubran áreas de exclusiva responsabilidad del Ejecutivo. Por lo tanto, la actual Constitución de 1980, delimita específicamente estas iniciativas. En ambos casos, cualquier proyecto de Ley aprobado por el Congreso, puede ser reclamado ante el actual y controvertido Tribunal Constitucional, siempre que cumplan los requisitos para ello.

El Posnatal de Emergencia, fue impulsado por los diputados de los dos grandes bloques políticos del Parlamento, es decir, la oposición y sectores del Chile vamos. En cambio, los senadores de la derecha procedieron a rechazarlo; en sala ganó la inadmisibilidad por 22 en contra de 19 votos. Dejando en claro que la senadora Carolina Goic, el senador Jorge Pizarro (ambos DC) y el senador J.P. Letelier (PS), en esta primera instancia votaron a favor del oficialismo. En la centro izquierda, el senador Jaime Quintana (PPD), está en “reflexión” y en caso del senador independiente Alejandro Guille, en dicha oportunidad se ausentó y no sabemos que esta nueva vez ocurra lo mismo.

En el sector gobernante, el senador Manuel J. Ossandón, fue el único voto a favor de la admisibilidad del proyecto. Ahora, el senador se encuentra hospitalizado en una clínica particular de Santiago al contraer por segunda vez el Covid-19. Hago una pausa, porque este proyecto se verá en la Cámara Alta; dependiendo de estos resultados podré emitir juicios más certeros.

Mientras ello acontece, se puede tomar en cuenta que el Gobierno, en forma apresurada ingreso al parlamento otro proyecto de Posnatal. El cual, tiene por objeto en lo fundamental establecer que: El posnatal que expire durante la emergencia sanitaria, podrá acogerse a la Ley de Protección del Empleo, recurriendo a las cuentas del Seguro de Cesantía.

Las dos caras del mismo billete. El proyecto de Moción parlamentaria, tiene un costo de US$ 100 millones, hablando de 23.00 beneficiados. Por el contrario, el del Ejecutivo, tiene un costo financiero de US$ 3,2 millones. Datos, entregados por la ministra del Trabajo, María J. Zaldívar.

En este escenario, de cifras más y menos, parece olvidarse lo más importante, como son los lactantes. Aquí, se equivocan los políticos y los economistas, sean de cualquier tendencia partidaria. En un problema tan serio como los que estamos viviendo ante la epidemia del Covid-19, merece poner atención y en el centro de la discusión a los lactantes, hijos o hijas de madres trabajadoras.

Éste debiera ser, a mi juicio, el problema de fondo. Poner en el centro de la discusión, el cuidado y la atención de los recién nacidos. Todo lo demás viene por añadidura.

El compromiso de país con el fuero maternal, a mi modo de ver, casi sagrado no puede estar sujeto a cuestiones de índole económico y jurídico por parte del gobierno de turno. Al respecto, creo que no puede prevalecer una importancia del capital monetario en asuntos que por su naturaleza y, por esencia de sentido común son, humanas.

Proteger la maternidad de una trabajadora, debiera ser en forma análoga y simultánea, al debido cuidado de la protección del empleo. En este sentido, de las dos propuestas, en el buen entendido de la razón, la Moción parlamentaria, se ajusta más a este principio de los derechos humanos. De este modo, brotan las campanadas de justicia. Más allá de cuestiones económicas o de supuestas primacías legales, ya que la misma Constitución contempla como derechos fundamentales éstas disposiciones -en mi opinión- sobre otras consideraciones. Desde, la óptica laboral, la admisibilidad, era y es, la lógica parlamentaria que debe primar por sobre otros prejuicios ideológicos y populistas.

Creo que, el Gobierno del Presidente Piñera, en vez de presentar un nuevo proyecto legislativo acerca del Posnatal, lo más correcto políticamente era patrocinar la Moción parlamentaria. Amigos y amigas usted, saque sus propias conclusiones.