Más de un centenar de civiles llegaron la noche de este sábado a la Municipalidad de Curacautín, en la Región de La Araucanía, buscando desalojar el edificio que permanece ocupado por comuneros mapuche desde el pasado lunes.


Esta ocupación se realizó a principios de semana como una medida de presión para exigir la libertad de los «presos políticos mapuche”, según los comuneros, según consigna Cooperativa.

En el lugar, según el registro de medios locales que emitieron en vivo los hechos registrados en la madrugada, se realizaron fogatas y una camioneta fue quemada en el frontis del edificio por las personas que llegaron, algunas de ellas con palos, hasta el lugar y que pedían un actuar violento para desalojar el recinto, el que también fue apedreado por los mismos sujetos.

Al lugar llegó personal de las Fuerzas Especiales de Carabineros, que trabajó para sacar a los ocupantes del municipio sin que fueran agredidos por la turba que se encontraba en el exterior, con personas que insistían en una intervención violenta de la policía – todo esto durante el toque de queda-, cuyos vehículos también fueron golpeados durante el operativo por los mismos manifestantes que les pedían actuar.

El intendente de La Araucanía, Víctor Manoli, indicó que «desde el primer minuto que tomamos conocimiento de la toma ilegal del municipio y debido a que son instituciones autónomas del Gobierno, se instó a los alcaldes a solicitar desalojar los recintos, dentro de los municipios que se vieron afectados durante la noche de ayer y las primeras horas de hoy se realizaron destrozos rayados».

Los hechos, como las tomas de municipios y disturbios se iniciaron tras la visita a la región del ministro del Interior, Víctor Pérez, y se intensificaron después de  dichos donde descartó que en Chile existan presos políticos.