“Es muy importante comenzar a preparar nuestras ciudades para los próximos pasos que vendrán, una vez que salgamos del tiempo de cuarentena. Como Ministerio de Vivienda y Urbanismo, hemos preparado una guía técnica específica para que todas las comunas cuenten con un apoyo uniforme que permita establecer el desplazamiento en nuestros espacios públicos, de manera que las personas puedan transitar de la forma más segura posible frente a la emergencia sanitaria que se mantiene”. Así lo explicó el Secretario Regional Ministerial de Vivienda y Urbanismo, Carlos Prieto, quien informó que el documento ya fue distribuido en los siete municipios de la región.

Se trata de la Guía para la Demarcación de Veredas con Distanciamiento, preparada por la División de Desarrollo Urbano del Minvu, y que establece recomendaciones a los municipios para establecer la forma en que los peatones deberán desplazarse, dependiendo de factores como afluencia de público, sectores residenciales o comerciales y velocidad de desplazamiento. Considerando estos aspectos, el manual establece seis niveles de servicio, desde A –menor flujo- a F –alta congestión peatonal-.

“Esta guía no sólo entrega orientación conceptual, sino también fórmulas que permitan a los departamentos a cargo de la demarcación comunal, establecer parámetros matemáticos. El desafío es que se administre el espacio público lo mejor posible, para minimizar las posibilidades de contagio post cuarentena”, precisó la autoridad.

Dentro del uso de las veredas, se debe considerar no sólo la ruta de desplazamiento, sino también la posibilidad de hacer filas o el desarrollo de otras actividades, como el carguío en zona comercial.

¿Qué define la guía?

– Una forma de calcular el ancho que debe tener una faja de caminata o vereda para mantener distancia en tiempos de Covid-19.
– Entrega recomendaciones sobre los elementos que pueden ser usados para su demarcación, como pintura e incluso jardineras.
– Consejos en torno al monitoreo permanente de aplicación de la medida, porque no se puede habilitar la vía y después no supervisar el impacto de su funcionamiento. Por ejemplo, verificar si hay aspectos del día a día que no se previeron, qué sucede con el camión de la basura o cuando llueve.
– También considera parámetros de accesibilidad universal y espacio para hacer filas fuera de locales comerciales