Dr. Franco Lotito C. – www.aurigaservicios.cl
Académico, escritor e investigador (PUC-UACh)


Todos sabemos que, lamentablemente, la justicia chilena sigue cojeando de una manera triste y lamentable, dejando mucho que desear para aquellas personas que buscan –y esperan– justicia en este país, tal como lo es el caso de la niña Ámbar Cornejo, violada, asesina y descuartizada por un criminal con rasgos psicopáticos que nunca debió haber salido de la cárcel.

Tenemos a una clase política corrupta que hace prevalecer sus privilegios, su “cuna de nacimiento”, su dinero y su poder político para echar la caballería encima al ciudadano de a pie, y pasar por encima de la ley y la justicia… y pobre de aquél que ose enfrentarlos.

Tenemos a jueces garantistas que fallan en favor de criminales consumados, así como a Tribunales de Justicia, cuyas puertas han sido descritas como simples «puertas giratorias», donde los delincuentes –con prontuarios criminales que suman páginas enteras con todo tipo de actos delictuales– entran esposados y… al poco tiempo después salen libres de polvo y paja, riéndose a carcajadas, escupiendo a los espectadores, insultando a garabato limpio a todo el mundo y lanzando patadas a quien se les ponga por delante.

Incluso más: se da el caso de anarquistas y terroristas declarados que son, nada menos, que ¡ndemnizados con millonarias cifras!, tal como sucedió con Francisco Solar y Mónica Caballero, quienes recibieron 100 y 80 millones de pesos, respectivamente, como indemnización por parte de Estado porque en los tribunales de “justicia” no se pudo probar que eran ellos quienes colocaban las bombas y quienes llevaban a cabo los diversos atentados contra personas, recintos y edificios públicos, luego de lo cual, se fueron a España a cumplir con su “trabajo” de anarquistas, haciendo estallar iglesias y otros edificios en la ciudad de Zaragoza, donde sí fueron condenados a 12 años de cárcel por poner una bomba en la Basílica del Pilar en el año 2013, para luego volver a Chile como “ciudadanos libres” y continuar haciendo atentados. ¡Linda justicia!

Ahora tenemos el caso de una jueza incompetente, Silvana Donoso, quien, siendo presidenta de la Comisión encargada de la libertad condicional de presos peligrosos y rematados, decidió otorgar la libertad a Hugo Bustamante, no obstante que este asesino y psicópata: (a) no había cumplido ni siquiera la mitad de su condena a 27 años de prisión, luego de asesinar y descuartizar a su pareja y al hijo de ocho años de ésta, meterlos en un tambor que luego enterró en el patio de la casa, por lo cual, fue apodado el «asesino del tambor», (b) no tomar en consideración un Informe psiquiátrico que calificaba a Bustamante de «psicópata impredecible», quien representaba un grave peligro para la sociedad y que no debía ser liberado bajo ningún motivo (c) no prestar atención alguna a un Informe de Gendarmería que, asimismo, no recomendaba su liberación.

Las consecuencias de esta incomprensible e inconsecuente decisión fueron enormes e irreparables: una niña inocente de 16 años –Ámbar Cornejo– hija de la pareja del psicópata Hugo Bustamante terminó violada, asesinada, descuartizada y enterrada en el patio de la casa, tal como lo hizo con las víctimas de sus otros crímenes.

Lo peor de todo, es que ahora han surgido un montón de abogadas con la finalidad de realizar una defensa corporativa de la jueza Donoso, porque, según este grupo de abogadas, su decisión fue «en conciencia», fue «ajustada a la ley» y ella tenía «todo el ¿derecho? de hacer aquello que como presidenta de la Comisión estimara pertinente».

¿No será como mucho tratar de «justificar» y «defender corporativamente» decisiones incompetentes y que demuestran una clara muestra de negligencia profesional, personalismo, altanería e irresponsabilidad jurídica?

Al parecer, jueces y abogados están más preocupados de defender los “derechos humanos” de asesinos consumados, psicópatas, violadores en serie, etc., que los derechos de las numerosas víctimas que han sido violadas, torturadas, asesinadas, descuartizadas y quemadas vivas. ¡Vaya forma de hacer justicia!

1 Comentario

  1. Hoy en día pareciera que la Justicia perdió completamente su rumbo y se volvió ciega, sorda y muda, todo de una vez, ya que demasiado a menudo vemos que sólo la gente adinerada logra justicia, en tanto que el resto de nosotros debe conformarse con aquello que botó la ola, es decir, migajas de justicia. Pobre de usted si no da boleta por un loli de $300 pesos porque le cierra el negocio por par de semanas y si no tiene cuidado termina, incluso, preso. Hoy sale más a cuenta hacer portonazos, robar cientos de millones y matar personas, ya que los perdonazos para esta gente están a la orden del día: hay que cuidar sus «derechos humanos». En fin.

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