EL SOL DE IQUIQUE


“En conjunto con el apoyo de carabineros vamos a golpear la puerta y verificar que las personas estén cumpliendo las medidas, por eso recordar que en la vivienda solamente pueden estar las personas que habitan, más cinco personas”, dijo ayer la seremi de Salud de la región Metropolitana, Paula Labra, preparando el ambiente para el “18” en las comunas de Santiago.

No podemos negar que hay una pandemia que afecta al mundo y a Chile, que todavía no hay una vacuna contra el Covid-19, donde las medidas sanitarias de la autoridad deben ser tomadas en cuenta.

Sin embargo, estas restricciones están mutando en limitaciones y disciplinar a la población, más que guiar o aconsejar. Las frases de la seremi Labra no distan de las que hace un tiempo dijo la subsecretaría de Prevención del Delito, Katherine Martorell, anunciando penas del infierno a los que no cumplan la cuarentena “los perseguiremos”, sentenció una autoridad que cuya labor es prevenir actos delincuenciales y no sanitarios, para eso está el ministro de Salud y en cada región los seremis.

Estamos en un estado de ‘excepción constitucional’ desde marzo, y parece que está política acomoda al Gobierno que mantiene un toque de queda, que poco a poco se naturalizó, tomando en cuenta que hay que evitar las aglomeraciones focos de contagios y estás no se producen en la noche.

Otra cosa ¿es necesario que los militares apoyen las labores de fiscalización en dé cumplimiento de los permisos en cuarentena armados como si estuviéramos en guerra?
Las autoridades llaman a denunciar a quienes veamos que no cumplen las normas, hay reforzamiento para fiscalizar, podrán entrar a nuestras casas con qué criterio. Si bien el Código Sanitario autoriza el ingreso previa firma de la autoridad sanitaria. Esto, más parece una política policial de control de conducta.

Todas estas medidas se naturalizan y originan comodidad a la administración política, que tiene el control disciplinario del orden social ante el pronóstico o temor de un nuevo estallido social.

Pero lo peor viene a continuación ¿qué pasa con la oposición política? Sector que debería equilibrar y fiscalizar al gobierno; no existe, no opina y se dedica a discutir quien tiene el liderazgo en el sector, quién la tiene más larga. Discuten por el número de cajas de alimentos que se repartieron, que el exministro debe ser acusado constitucionalmente, pero cada día se restringen las libertades con un grado que no guarda relación con la verdadera situación que son evitar los contagios.

“Comprendo cómo: no comprendo por qué”, es una frase del George Orwell que podría venir o como anillo al dedo en esta época de pandemia.