EL SOL DE IQUIQUE

Ya lo hemos escrito, nadie duda de las buenas intenciones que tienen algunas autoridades para prevenir los contagios de Coronavirus, sin embargo, es posible pensar se estaría al borde del control social y la vida privada de las personas.

Podemos caer en la sospecha que las medidas del estado de excepción estarían coartando las libertades y las preguntas subyacen ¿es necesario el toque de queda si hay cuarentena? ¿Es necesario de los efectivos de las fuerzas armadas porten armas de guerra? ¿La autoridad dedicada a prevenir el delito está facultada para tomar medidas restrictivas de libertades?

Las preguntas quedan rebotando y se normaliza más el control social, que pedir que se cumplan las medidas sanitarias.

Como chilenas y chilenos somos responsables de nuestra salud y no creemos que necesitemos ser tratados como ovejas, que conviertan la alerta sanitaria en un estado policial.

Y si hablamos de estado policial, tomemos en cuenta que la mano dura es con personas común y corrientes, mientras que con las diputadas o diputados que no han cumplido ciertas normas, la mano ha sido blandita.

No queremos creer que el gobierno, que percibe que se estaría incubando un estallido social 2.0, quiera mantener medidas restrictivas, disfrazándolas de sanitarias.