NELSON MONDACA I.


Nelson C. Mondaca Ijalba nmonijalba@gmail.com

Pasaron las Fiestas Patrias. Fueron días donde los chilenos estuvimos en “jaque mate”. Sin embargo, hay que tener presente que esta vez, no hubo fondas y ramadas. Eso sí, convivencias familiares limitadas. Hablemos claro, un 18 de septiembre de un fin de semana largo, pero cargado a lo más “fome”.

La rutina diaria dentro márgenes de espacios que consideramos seguros, en esta visión, también, nos asisten sentimientos de inseguridad. Especialmente, cuando la publicidad subliminal del corona virus, nos aumenta los miedos para tomar decisiones más libertarias y de luchar por mayor bienestar humano. Me rebelo a ser parte de la construcción de una realidad que nos conduce a vivir sin derechos fundamentales y cautiva de injusticias sociales.

La norma constitucional del “estado de catástrofe nacional” reina por doquier. Todo está bien, hasta que no se abuse del tal poder y se extralimite vulnerando otros legítimos derechos del ordenamiento jurídico. El derecho al Trabajo es proporcional al de la salud, al de la vida y al de propiedad. Aquí han transcurrido ya, siete meses y todas las medidas tomadas por las autoridades sanitarias, se han respetado ´por la inmensa mayoría de los ciudadanos.

Tarapacá, hasta el día miércoles 23 del mes en curso, registra un indicador de 11.512 contagiados por el Coronavirus y de 219 fallecidos en el orden de 210 días de confinamiento. Es decir, un deceso por día. Otra cifra sería, un promedio de 55 personas contagiadas diariamente a la fecha.

Dicho sea de paso, no todo el comercio está paralizado. El Terminal Agropecuario, los Supermercados –que venden de todo- los Bancos y otros rubros productivos permanecen activos en las ventas. Lo cual nos permite tener un buen antecedente al momento de graficar lo que acontece en nuestra región.

Tengamos presente, el virus llegó para quedarse, con o sin cuarentena, insistamos el virus se instaló en el mundo entero. Los países ricos y pobres son afectados por igual. De cómo los países que habían retornado a cierta clase de normalidad, hoy ven levantar una “segunda ola” de contagios volviendo a sus medidas drásticas de confinamiento. Como sea, las naciones más pobres sufrirán con mayor fuerza el Covid-19.

Aterrizando el problema en nuestra ciudad. Los principales afectados por el Coronavirus, también quieren ver resultados positivos y que sus sacrificios realizados en estos largos meses de “cuarentena” no sean en vano. Es natural que las empresas del tamaño y rubro que sean, estén sumergidos en una evidente crisis económica. No escapan a esta dramática situación los trabajadores y sus familias.

El principal Centro Comercial, cara turística de Iquique, el Mall Zofri, continúa con sus puertas cerradas. De verdad, tenía la esperanza que después del 18 de Septiembre, las autoridades nos darían un momento de tranquilidad, de alegría y sobretodo, dar un cierto aire de respaldo al comercio dañado por la epidemia.

Lamentablemente, seguimos bajo “cuarentena”. Son 1.200 trabajadores/as de 600 locales que no trabajan y están parados. Amigos/as, es difícil de aceptar y no tener una reacción. Cuando alguien en lo personal tiene mucho dinero, puede soportar estas medidas de “confinamiento”. Sin criticar a nadie, el derecho fundamental del Trabajo, tampoco puede ser perforado por legítimo que sean otros fines sanitarios. Las garantías constitucionales importan literalmente al ámbito de la libertad de Trabajo. Ahora si hay conflictos y/o cruce de derechos, entonces, a mi juicio, al Estado le corresponde hacerse cargo y resarcir el daño. Si esto no ocurre, simplemente, estaríamos en presencia de un abuso desproporcionado de una normativa lesiva a los intereses de los trabajadores.

De ahí que deba concluirse, que después de varios meses sin poder concurrir a los sitios laborales, nuestra comunidad laboral, esperaba el anuncio de la apertura del Mall. Por último, utilizando algunas facultades las autoridades regionales, desde el Intendente hasta el Seremi de salud, autorizarían la apertura de algunas Etapas del Centro Comercial. Lamentablemente, nada de esto pasó. Restablecer la apertura del Mall, sin lugar a dudas, conlleva la responsabilidad de resguardar todas las medidas sanitarias que impidan integralmente el contagio y la trasmisión del virus. ¡Esto muy importante! Aquí no se trata de quitar beneficios a los trabajadores, muy por el contrario, mostrar el verdadero valor por la vida de ellos y ellas, por supuesto, de los clientes.

Me consta que la actual administración de Zofri, que preside el iquiqueño Vladimir Sciaraffia V., y el Gerente General, Claudio Pommiez, han invertido recursos que van en la dirección de cumplir en forma estricta las medidas recomendadas por las autoridades a nivel nacional y regional. Las operaciones comerciales en Zofri deberían seguir su curso compatibilizando el bien del Trabajo del Mall con la seguridad en Salud de todo sistema franco. El dilema no es mantener cerrado el Mall, más bien armonizar su puesta en marcha con las medidas sanitarias en toda su plenitud. Comencemos a vivir la nueva estación primaveral del año con más esperanza…Ante el hambre y la muerte, no hay otra salida.

Nelson C. Mondaca Ijalba
nmonijalba@gmail.com