¿Estás seguro de saber usarlo? Tal vez deberías conocer más sobre el preservativo masculino para evitar que se te rompa al no ponerlo adecuadamente.

Los dos objetivos fundamentales de los condones son: Evitar embarazos no deseados (ayudar en la planificación familiar) y prevenir el contagio de enfermedades de transmisión sexual, como la sífilis, la gonorrea, el Virus del Papiloma Humano (VPH) y el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA).

Como explica el doctor Efrén Méndez, especialista en ginecología y obstetricia, al evitar el cambio de fluidos entre la pareja, se esquiva un posible contagio de SIDA, pero de igual forma, al impedir el contacto entre la piel del pene y la mucosa vaginal, tampoco las otras enfermedades se logran transmitir.

«Pero aclaro, (el condón) no sirve al 100% contra enfermedades de transmisión sexual porque los genitales no sólo son el pene y la vagina», comenta Méndez.

Esto se debe a que la zona de los genitales también abarca los testículos, el área cerca del ano, la vulva, los labios mayores y menores de la mujer.

«El uso del condón previene enfermedades de transmisión sexual hasta en un 90%, pero el otro 10% es fuera de lo que es el pene y las paredes vaginales», comenta el especialista.

De manera que es importante tener cuidado con qué personas se tienen relaciones.

Protección de látex

En la actualidad la mayoría de los condones están fabricados con látex natural y están lubricados con aceites y su grosor es de aproximadamente un milímetro. Ahora, para aquellas personas que presentan alergia al látex también existen preservativos hechos con poliuretano.

Sin embargo, a pesar de que los preservativos masculinos son resistentes y flexibles, debes tomar en cuenta que existe la posibilidad de que se rompa cuando el coito dura mucho tiempo.

«Si una pareja tiene una relación de muchos minutos, obvio es más probable que se rompa (el condón), pues es más el tiempo de exposición, más el tiempo de fricción. Entonces depende del tiempo que dure la relación sexual», expone el ginecólogo.

Basados en que sólo el 2% de los condones se rompen al tener relaciones de entre 5 y 15 minutos, la recomendación es que si tienes relaciones de más de 20, cambies la protección de látex después del minuto 10 y antes del 15.

¿Cómo se coloca?

A pesar de parecer sencillo, si no se pone correctamente el condón, existen muchas probabilidades de que éste se rompa.

1.- Abre el empaque del condón con la yema de los dedos, no uses uñas ni dientes, puedes rasgar el preservativo.

2.- Saca el condón usando las yemas de los dedos.

3.- Sujeta la punta del condón con las yemas de los dedos de una mano y con las de la otra mano ve desenrollando el preservativo sobre el pene completamente erecto.

Así, el látex se ajustará perfectamente al pene y no habrá posibilidad de que se presenten embarazos no deseados y contagio de enfermedades.

¿Estás seguro de saber usarlo?
¿Estás seguro de saber usarlo?

¿Cómo elegirlo?

«Para elegir tienes que ver qué es lo que quiere la pareja. Qué es lo que quieres tú para con tu pareja. Si es algo no muy sofisticado, una relación simple, pues el condoncito normal o el ultrasensible», profiere Méndez.

Por otro lado, si el objetivo es que la mujer tenga mucho más placer que el que obtiene cuando se utiliza un condón «normal», puedes elegir alguno con texturas, formas y aromas.

«Regularmente, cuando tienes un inicio de una vida sexual con una pareja, empiezas con lo más normal, con lo habitual, que es el condón sencillo o el ultrasensible; pero ya conociendo a tu pareja, puede ser que empiecen a experimentar más cosas y busquen más placer, entonces sí eliges un condón con otro tipo de textura», dice el médico.

¿Qué marca es la mejor? Bueno, pues eso dependerá de los gustos y experiencias de cada persona o pareja. Así que deberás probar las diferentes opciones que hay en el mercado para encontrar tu condón ideal.

Fuente: Informe 21