¿Preludio sexual? Una noche de baile, coqueteo y besos, puede llevar a una relación íntima de mutuo acuerdo. El lenguaje del preludio es sensual, colorido y tiene como objetivo la seducción del otro. Es flexible y fluido.

Sin importar de qué estás hablando, en el coqueteo mucho de lo que se dice o hace tiene implicaciones sexuales. De hecho, el arte del coqueteo consiste en hablar sexualmente sin decir nada directamente sexual. Se envían muchísimas señales no verbales antes de empezar el contacto corporal.

¡Invítalo a conocerte!

Para romper el hielo, comúnmente, empezamos preguntando: ¿Qué haces, a dónde vas, qué te interesa? Sin embargo, a pesar de nuestra actitud atenta e interesada muchas veces lo que en realidad estamos haciendo es un inventario del otro. Si surge la chispa y la historia prospera, el interés se evidencia poco a poco. Entonces damos paso a las confidencias. Dejamos que el otro nos conozca y le invitamos a conocernos un poco más.

Aquí deberás tomar en cuenta una cosa: compartir sus historias emocionales y de cama puede ser un arma de doble filo. La confianza, la comunicación, la franqueza… eso está muy bien, pero también tiene sus límites. Quizá sea mejor que alguna información siga siendo parte de la intimidad de tu pareja ¿Para qué quieres saber con quienes más ha estado y sí tú has sido él o la mejor?

Relaja tu cuerpo y tu mente, dejando a un lado las restricciones y los convencionalismos represores. Si está ahí es porque le gustas y te desea tanto que ha decidido compartir su intimidad, y abrir su piel y su cuerpo a tu persona.

Descubre sus misterios con tu boca

Una vez que pases de las confesiones a la cercanía corporal, no existe nada mejor para el preludio sexual que iniciar una satisfactoria sesión de apasionados besos.

El grado de humedad y profundidad depende de la iniciativa y gustos de la pareja. Se puede chupar, morder, lamer, presionar, succionar y rozar los labios, variando los niveles de intensidad y jugueteando con la lengua.

Cada persona responde de manera diferente a la estimulación, por consiguiente, el resultado y la rapidez para saber si el preludio sexual resultó, variará. Sin embargo, es importante que te des tiempo, la noche es larga y el sueño perdido ya se repondrá. Lo más importante es disfrutar con plenitud. ¡Inténtalo!

Fuente: Informe 21