descarga (2)Tras el terremoto del 27 de febrero del 2010, la institución que se ha hecho más conocida es la ONEMI, desde ese día, que ha estado permanentemente en la palestra de la crítica, en su forma de funcionar, como también de las personas que están a cargo,- incluso hay un proceso judicial que involucro sus ex jefes y a la presidenta de la republica de la época.
Durante la historia de Chile se conocen, innumerables catástrofes y calamidades naturales, debido a esto y con la idea de estar preparados, cerca de los años 80 se crea un organismo que pudiese coordinar, los servicios, organizaciones, estamentos y autoridades en caso de una emergencia.
Es así que después del terremoto del año 85 que azotó el centro del país, se forma la Oficina Nacional de Emergencia, que inicialmente toma un rol administrativo logístico en cada catástrofe. Desde ahí en adelante, lentamente comenzó a obtener un prestigio de sentir que existe un organismo de seguridad en catástrofes, pero siempre de bajo perfil, (mientras no hubiese una emergencia) más bien un estamento discreto, se diría que paso a ser un servicio consultivo en caso de información técnica en una catástrofe. Fue el terremoto del 27 de febrero del 2010 que la hizo tener el protagonismo que tiene hoy;- en esa oportunidad se le trato de dar el rol de un protagonismo especial, debido que la presidenta Bachelet llego a su centro de operaciones, para dar una señal de que ese servicio estaba funcionando según lo pensado, pero al contrario de esa idea, demostró otras flaquezas y errores, como lentitud y poca seguridad en la información,- ya sabemos todo lo que paso.

 

Es por esto que el modelo a seguir no es el adecuado, tratamos de imitar algo que está mal diseñado para Chile

 

 

En Chile se sabe que la forma de enfrentar una emergencia es del modelo japonés, y que se ha tratado de imitar siempre en todas sus formas, sólo hay que ver cómo se actuó para el biterremoto y tsunami del 1 y 2 de abril de 2014 en Tarapacá, que a pesar de la magnitud de los movimientos sísmicos, no se calló ningún edifico y se trató de tener el máximo de información, actuando de la manera que se hace en el Japón. Con sirenas de evacuación, helicópteros y otras medidas de acción. Pero lo que sucedió es que todos los protagonistas (autoridades) tienden a colapsar con la variedad de información cuando ocurren hechos de gran magnitud.
Es por esto que el modelo a seguir no es el adecuado, tratamos de imitar algo que está mal diseñado para Chile, en Japón existe una sola institución llamada “La Agencia Federal para el Manejo de Emergencia”, que tiene el poder de aglutinar y organizar todos los estamentos que deben actuar con o sin emergencia. Lo que no sucede en este país, donde cada institución tiene sus procedimientos, centrales de comunicación y formas de actuar,- y menos un peso de autoridad cuando no hay desastres,-lo que claramente no se ajusta al modelo a seguir.
Acá en chile la ONEMI lamentablemente está politizada, no tiene ningún poder, peso y menos decisión, eligen sus directivos en relación a su inclinación política,- no por su experiencia o capacidad técnica en manejo de emergencias, sabiendo que cada cierto tiempo tenemos catástrofes de gran magnitud,- hoy en día se cree que con la destitución de un funcionario o funcionaria, directamente por la autoridad de turno, soluciona el problema.

 

ONEMI debería estar desmarcada totalmente de la política, debería ser un organismo inserto en un estamento estatal

 

 

Es decir, no se entiende como se debe manejar o administrar la emergencia. Esta, es algo más que delicado, hay que elaborar programas, cambiar conductas, educar, organizar, crear y practicar procesos de prevención. Por este motivo ONEMI debería estar desmarcada totalmente de la política, debería ser un organismo inserto en un estamento estatal, como las FFAA, Aeronáutica, Gendarmería, que tienen su función específica, profesional y dedicada a cumplir en un 100 % todo el tiempo cuando se les requiere.
Hoy, lamentablemente la situación no es así, un botón de muestra es la rotación, renuncia o cambio de los directores regionales de la Onemi en Tarapacá, cerca de cinco personeros han pasado en la dirección regional de ese organismo en menos de tres años, eso no habla bien de su administración, indica que hay un dejo político, mal manejo, de poco sustento, motivación y de poco compromiso con el tremendo valor que se debe tener al asumir la dirección de este importante organismo que tiene como responsabilidad la tranquilidad y seguridad de todos los chilenos.
Ningún organismo de emergencia puede realizar un trabajo bien hecho y sustentable en el tiempo si se está cambiando al líder cada cierto tiempo.
El Martillo: