promo charly 2Estimado amigo Sol:

Como todo chileno, me las di de encachao, y dije a Brasil los boletos. La verdad, que en el barrio alto de Iquique no me quieren mucho. Hay tontorrones que dicen que soy arrogante, otros me vilipendian como ladrón, y hasta hay unos fletos que vociferan que soy de su equipo. Cuando nos conozcamos en personas, Don Sol, se dará cuenta que estoy quemaito por su astro inspirador y dejadito de la mano de Dios en el caracho.

Comprenderá con esa cachá de cualidades no soy del gusto de cuanta flaca y otras no tanto que mueven la colita por los pasajes y carpas que hay en mi tierra adoptiva, Alto Hospicio. Y había que juntar plata para darse el lujito de ir a Cuyabá, Río de Janeiro o Sao Pablo. Se me ocurrió trabajar un carro completero que me prestó mi cumpa “El radier” (le dicen así por lo duro y pesado), pero no pude con la competencia de sánguches tipo Mardonals que preparaban con ingredientes de las cajas de emergencia del terremoto que ofrecían en la quebradilla a precio de huevo.

A un mes del mundial sumaba a mi desgracia la rodilla del Rey Arturo y el tobillo del Maty. Estuve a punto de tirar la esponja, pero como chileno de extirpe y blandido con la empuñadura del honor, no transé ni un milímetro. A la mierda los completos, y a pensar en Chile, en esa camiseta que nos llena de orgullo.

No le miento, si le digo que hasta pensé robar para lograr mi volaíta mundialera. Don Sol, razoné y me dije asimismo: no estoy preparado para político, ni candidato a nada, así que busqué otro camino. Ahí apareció “El Larry”, un afeminado de patas chuñentas que me ofreció trabajar en la reconstrucción. Con tanto milico, andaba loco y clavaba y clavaba sin cesar. Así fue como empecé a levantar carpas, corté cholguanes y martillé calaminas para emprender mi cruzada en forma pobre pero digna.

Ayudando a mis compatriotas, empezaron a aparecer las monedas para iniciar el viaje. Son poquitas, pero son solo para partir. Ya veré como me las arreglo para estar ahí hinchando por nuestro tricolor. Don Sol, y todo este preámbulo para decirle que desde hoy les estaré informando de cuanto cahuín sepa del entorno de Chile en el país de Pelé, y muy especialmente del montón de iquiqueños y hospicianos que viajan a cuerpo rey a costa de muchos incautos nortinos.

Brayatan Altovicio
Reportero sin credencial en el Mundial