en la mira chantaPosiblemente este ambiente futbolizado haya hecho que una entrevista radial al presidente del PPD, Juan Marroquín, no tenga mucha repercusión cuando tocó un tema sensible para el Gobierno de Michelle Bachelet, como es la reforma educacional.
El timonel PPD señaló, en la entrevista, que tenía información sobre un establecimiento educacional de Iquique, el cual recibía como subvención más el copago casi 4 mil millones de pesos al año, además que sus gastos solo eran de dos mil millones. Simple, dos más dos, es decir Marroquín estaba denunciando que ¿el sostenedor ganó en un año el 50 por ciento de sus ingresos? ¿Lucro?
El tema de la reforma educacional es uno de los principales pilares de la carta de navegación de la Nueva Mayoría, para su unidad y gobernabilidad. La Presidenta lo ha dicho, que los cambios en educación pretenden, al final de su mandato, otorgar a un gran porcentaje de estudiantes educación gratuita. Pero para llegar a eso hay que desatar nudos, que la misma Concertación ató como el co pago, junto a eso tratar de desmontar una estructura que tiene 30 años, con defensores férreos como la Alianza y sectores independientes.
SOSTENEDORES
Pero esta defensa, también viene de sectores oficialista donde ex autoridades de los gobiernos de la Concertación, hoy son sostenedores o parte de fundaciones que administran colegios. Y es más, hay algunas instituciones autónomas del Estado, poseen establecimientos con administraciones que han resultado pésimas.
Por eso para el seremi de Educación, Francisco Prieto le es difícil responder algunas preguntas de la prensa, sobre la información que tiene el jefe de su partido, en el sentido de dar cifras de los ingresos que perciben algunos establecimientos subvencionados y sus gastos.
Hay que agregar que la tarde del martes, los diputados de la UDI, Renzo Trisotti y Jaime Belliolo tuvieron un encuentro con sostenedores y apoderados para mostrar su postura contra la reforma educacional.
Más allá de la crítica, la reforma asusta a algunos sostenedores que podrían dejar de percibir del Estado millonarias subvenciones, que por años han llegado a las arcas de sus establecimientos sin ningún cuestionamiento.
También hay que agregar que el tema es sensible para los propietarios de colegios, que en círculos internos han estudiado la forma de seguir acciones legales en contra los interesados en dar a conocer cifras, sin tomar en cuenta que la información de la entrega de platas de Estado es pública, tan pública que como una bola de nieve, que de tanto rodar al final se podía convertir en una avalancha que dejaría al descubierto a quienes verdaderamente lucran con la educación en la región.