Fuimos un país acostumbrado a los triunfos morales, o la justificación de nuestras derrotas, pero desde ayer Chile en el fútbol tiene otro estándar. La Roja dejó en evidencia que Brasil no era potencia futbolística, sino que un remedo de viejas glorias que labraron la fama, como Garrincha o Pele. El Pentacampeón le saca el jugo a luchas pasadas, ya que ayer, la suerte los dejó en el Mundial que ellos mismo organizan en medio de protestas sociales.
Por eso las lágrimas de Gary Medel tienen el respeto de los chilenos, porque su derrota no fue fácil. La Verde Amarelho casi queda en el camino por las gracias de muchachos buenos para la pelota, muchachos surgidos de barrios pobres que logran el respeto de cada uno de los chilenos por su fuerza.
@Icebel escribió en su cuenta de Twitter la pasión que tiene Medel por su trabajo en La Roja: “Me da pena que Gary diga que hace todo por Chile. Si él no fuera bueno para la pelota, ¿qué haría Chile por él?”.
Gary Medel y sus lágrimas son parte de algo que nos unió por dos semanas, momentos que no hubo divisiones sino un solo corazón, 17 millones de chilenos ilusionados con dejar de ser los campeones de los triunfos morales. La Roja perdió, pero esa derrota nos hincha el pecho y desde ahora nunca más Brasil nos humillará, ahora nos respetará tal como lo hacen los medios de comunicación extranjeros.

grande chile
@Icebel escribió en su cuenta de Twitter la pasión que tiene Medel por su trabajo en La Roja: “Me da pena que Gary diga que hace todo por Chile. Si él no fuera bueno para la pelota, ¿qué haría Chile por él?”.