Brasil demostró su verdadero nivel al caer 7-1 ante Alemania, en apenas 30 minutos, en lo que podría ser la peor catástrofe futbolera de su historia.

En el Estadio Minerao, los goles fueron cayendo poco a poco a los 10 minutos con Thomas Müller quien remató solo ante el portero Julio César.
La falta de Neymar Jr. Podría ser la excusa perfecta del juego que no se presentó en esta ocasión, por lo que a los 16 Miroslav Klose anotó el gol que le faltaba, para ser el máximo anotador en la historia de los mundiales, superando a Ronaldo.

Toni Kroos a los 24 y dos minutos después uno más del jugador pusieron el 4-0.

Finalmente a los 28 Sami Khedira la empuja a las redes ante una defensa que parece agua.

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