Con la serie de modificaciones que ha tenido el funcionamiento del Gobierno Regional en el último tiempo, en especial con el nuevo rol que juegan en la política los consejeros regionales elegidos por votación popular. Este papel aumentará su responsabilidad política cuando los intendentes también sean elegidos por votación.
Sin embargo, esta nueva institucionalidad ha estado en el foco de la polémica, ya sea por sus decisiones, a veces insólitas, como el caso de la compra de celulares a precio de oro para el trabajo de Cores, viajes, incluyendo algunas discusiones mediáticas entre sus integrantes.
Ahora, la sensación que hay al interior de sus integrantes es que su pega no es bien valorada por la comunidad y por el ámbito político local, ya que desde no tener dependencias donde sesionar, un equipo de trabajo más amplio para desarrollar la labor como es el estudio de los proyectos a financiar por los consejeros regionales, lo deja como los pobretones de la institucionalidad local.

DEFENSA
El presidente del Core, el demócrata cristiano Richard Godoy se defiende de las últimas críticas, en especial por utilizar hoteles para sesionar, hecho que origina un gasto adicional, cuando la sala de sesiones del edificio de la intendencia donde se realizan las sesiones de comisiones y plenos se encuentra n en reparaciones.
“Hoy se encuentran las dependencia del Gobierno Regional, donde sesionamos en reparaciones post terremotos y hemos estado adecuándonos. También hemos estado sesionando en Alto Hospicio, en Pica hasta ver la modalidad hasta que terminen las reparaciones”, se defiende el presidente del Consejo Regional, Richard Godoy.
Y ante la consulta de evitar gasto y ocupar una pequeña sala de reuniones en el tercer piso de la Intendencia responde: “Tu vistes la cantidad de gente que viene a las reuniones y no cabe”. Clarito como el agua ¿o no?