Fue detenida junto a su padre y su hermano de 15 años de edad, además de toda su familia, salvo su madre, quien interpuso un recurso de amparo. Nieves declaró que: “Me hicieron relatar las torturas a las que fuimos sometidas, lo generalizado eran los golpes eléctricos en las partes más sensibles” del cuerpo.
Ayer concurrió ante el despacho del ministro de la Corte de Apelaciones de Santiago, Mario Carroza, la querellante Nieves Ayress, en el libelo por violencia sexual en dictadura patrocinada por la Corporación Parque por la Paz Villa Grimaldi el 16 de mayo de este año.

Con este trámite judicial las 4 querellantes Alejandra Holzapfel, Nieves Ayress, Soledad Castillo y Nora Brito, cumplieron con relatar a la Justicia los crímenes contra la humanidad a los que fueron sometidas.

Ayress no había podido cumplir con el trámite, pues reside en Estados Unidos y llegó acompañada de ex prisioneras políticas y casi todas las querellantes. En la instancia expresó que su lucha es lograr que se tipifique el delito de violencia sexual política y por eso viajó al país a declarar.

Consultada acerca de qué le relató al ministro, explicó que fue detenida junto a su padre y su hermano de 15 años de edad, además de toda su familia, salvo su madre, quien interpuso un recurso de amparo. Nieves Ayress declaró que: “Me hicieron relatar las torturas a las que fuimos sometidas, lo generalizado eran los golpes eléctricos en las partes más sensibles” del cuerpo. Todo ello en Londres 38, encapuchada. Después trajeron a mi padre para que escuchara las torturas (…). Eso es una tortura muy fuerte, porque uno nuca piensa que con tu papá, con tu hermano van a hacer esas atrocidades”, relató.

Agregó que fue torturada por extranjeros, “el argentino, el comandante Esteban, había brasileños y paraguayos. La Operación Cóndor venía ya de esa época. Estoy hablando de enero de 1974. Fui sometida al Pau de Arara, y golpes en los oídos”, continuó. “Posteriormente me trasladaron a Tejas Verdes, siempre vendada y encapuchada. Ahí fue lo más terrible porque ahí estaba la escuela de tortura”, lugar en que utilizaron perros en las vejaciones y también ratas. Me cortaron las orejas, el vientre con un yatagán y nunca tuve atención médica”, sostuvo.

Además aseguró que vio a Manuel Contreras: “En una de las torturas de colgamiento, yo por entremedio de las vendas veo a Manuel Contreras, él estaba ahí dirigiendo las torturas. Me empezó a insultar, ahí me torturaban brutalmente, él era quien daba las instrucciones. Yo sé que era Manuel Contreras cuando lo vi en la foto, y en su voz, era él”.

Por su parte, el ministro Mario Carroza al término de la entrevista con Nieves Ayress, en conversación con VillaGrimaldi.cl dijo que en este caso, tal como lo resolvió hace poco en el de Alberto Bachelet, “pese a que la legislación de la época es la que debe aplicarse, que hablaba de apremios ilegítimos y más bien las torturas eran consideradas como lesiones, pero en estos casos, en vista de estos convenios internacionales, donde definitivamente se ha ido estableciendo y definiendo lo que es la tortura, sobre todo que ya hay ciertos convenios que ya han sido ratificados por Chile, pese a que fueron con posterioridad, eso sí, pero en ese sentido creemos que hoy día tenemos los elementos suficientes para establecer y determinar qué entendemos por tortura”.

Fuente El Mostrador