La policía irrumpió en la cafetería de Sídney donde un hombre armado había mantenido desde temprano del lunes a un número no determinado de rehenes rescatando a varios de ellos y poniendo fin a la crisis que duró 17 horas.

Imágenes de la televisión mostraron a la policía disparando y lanzando granadas de percusión, mientras varios rehenes salieron corriendo y fueron ayudados por las autoridades.

Uno de los periodistas australianos transmitiendo para CNN dijo haber observado al menos siete personas heridas, presumiblemente un policía y seis rehenes, que fueron atendidos inmediatamente y llevados en ambulancia a hospitales cercanos. Dijo que algunos parecían tener heridas graves.

La operación se realizó a eso de las 2:30 a.m. del martes, tiempo de Sídney (12:30 horas Chile).

El sospechoso había sido identificado minutos antes como Man Haron Moni, un autoproclamado clérigo de origen iraní y supuesto predador sexual.

Manis, quien obtuvo asilo político en Australia, fue descrito por un abogado que siguió su caso como una persona solitaria, que seguramente ha actuado solo.

Haron había negociado con las autoridades durante la noche, luego que cinco personas escaparan de la cafetería Lindt Chocolate donde estuvieron como rehenes desde las 9:30 del lunes.

La crisis comenzó a la hora de mayor tráfico, cuando el sospechoso armado con algo que parece ser una escopeta tomó como rehenes a los empleados y clientes de la cafetería –uno 15 según los últimos estimados— y los obligó a mostrar una bandera islámica a través de la vidriera.

Seis horas después, un empleado de la cafetería y dos de los clientes lograron huir, llegando hasta los policías que rodeaban el restaurante en el distrito de negocios de la ciudad.

Un rato después otras dos personas, llevando delantales con el nombre de la cafetería salieron corriendo del edificio, presumiéndose que se trate de empleados.

El comisionado Andrew Scipione, de la policía estatal de New South Wales, dijo inicialmente que no se conocía la motivación del atacante.

“En este momento la información operacional que me dan es que todavía tenemos que determinar el motivo y en este punto todavía no estamos en posición de determinar de dónde viene este individuo”, dijo Scipione.

El presunto atacante fue sido visto a través de la vidriera, usando una camiseta blanca con un chaleco negro.