Si no tienes claro por dónde empezar para probar cosas nuevas en la cama o acabas de conocer a alguien y quieres quedar como un experto, estos trucos pueden ayudarte a aparentar lo que no eres.

Lo queramos o no, tanto cuando estamos comenzando una nueva relación como si queremos mejorar nuestra vida en pareja, el sexo es una de las partes más importantes.

Ya sea porque apenas conocemos a la otra persona como para pedir o sugerir lo que nos gusta, como porque hay tal exceso de confianza que vamos a tiro hecho sin preocuparnos por introducir mejoras, innovar en la cama no es tan común como debería.

En general, todos queremos quedarnos con la sensación de estar haciéndolo bien y sentirnos unos buenos amantes. Pero satisfacer a la otra persona a la par que nos aseguramos nuestro propio gozo no siempre es sencillo y el sexo puede ser tan mágico como incómodo. Todo depende de cómo nos desenvolvamos en la situación o de lo que seamos capaces de hacer creer.

Toparnos con un momento incómodo en la cama del que no sepamos salir victoriosos tiene una solución más sencilla de lo que parece

Al menos así lo plantea Anna Davies en Shape donde recoge algunos consejos para “añadir un poco de calor extra al dormitorio” de expertos en sexología.
Si no tienes muy claro por dónde empezar para probar cosas nuevas en la cama o acabas de conocer a alguien y quieres quedar como un auténtico experto –o al menos no como si acabases de salir del celibato–, estos 6 trucos pueden ayudarte a aparentar que lo del sexo para ti es coser y cantar. Como dice Tammy Nelson, terapeuta sexual y autora de Getting the Sex You Want (Quiver), con estos consejos quedarás “como un profesional y aderezarás las relaciones sexuales sin importar tu nivel de experiencia”.

 

1. La puesta en escena: ayúdate de elementos sorpresa

Basta de nervios, comparaciones o frustraciones. Como dice Mark Michaels, co-autor de Partners in Passion (Cleis Press), “el sexo debe ser divertido y probar algo nuevo garantiza poder cambiar las cosas”.

Ayudarte de otros elementos puede ser la clave para apoyar tu puesta en escena. Desde lencería, algún juguete sexual, luces cálidas y velas, un masaje relajante o simplemente mandando algún mensaje picante previo para ir metiendo en situación a tu amante, te ayudará a recrear el escenario ideal y transmitirá la idea de que sabes lo que te haces y esto no te pilla de nuevas.

2. Pausas para marcar el ritmo

Como se suele decir, las prisas no son buenas consejeras y si hay algo que sobra en la cama son precisamente los estreses por terminar rápidamente. ¿Te cansas de postura, te va a dar un calambre o directamente no te estás ahogando? Ya sea porque no te cuides mucho físicamente o porque casi te habías olvidado de cómo se practica este tipo de “deporte”, la solución es bien sencilla: haz descansos.

Es importante aprovechar las pausas para besar, acariciar o masajear a la otra persona

Es importante aprovechar las pausas para besar, acariciar o masajear a la otra persona de tal forma que no se trate de una bajada de cien a cero. Seguir activos durante las pausas conseguirá que nadie se salga de escena y mantengamos el interés y la conexión.

3. Pose y actitud

Mostrar pasión e interés en lo que estamos haciendo nos ayudará a mostrar más seguridad delante de la otra persona y a aparentar que sabemos lo que hacemos. “Independientemente de lo que estés haciendo, el entusiasmo es mucho más importante que la técnica”, opina Michaels.

4. Toma las riendas del juego

Una de las fantasías sexuales más comunes entre las mujeres es precisamente sentirse dominadas en la cama. También son muchos los hombres que disfrutan cuando se cruzan con toda una dominatrix. Davies comenta que tomar el liderazgo de la relación “puede ayudarte a excitar mejor sus zonas erógenas” que, en su opinión, “son más difíciles de encontrar cuando las dos personas están ‘trabajando’ activamente”.

La idea es transmitir el mensaje de que se puede hacer un intercambio de roles: “no te muevas y hoy mando yo y el próximo día tú”. Claro que el hecho de que haya un futuro encuentro también dependerá de lo bien o mal que se nos dé dominar. Como para gustos, colores, lo mejor en estos casos es preguntar.

5. Mirar fijamente a los ojos

“Suena cursi, pero centrándote en mirar a sus ojos mantendrás el foco lejos de lo que está pasando por debajo del cinturón” bromea Michaels.
Mirarse a los ojos siempre ayuda a conseguir una conexión especial y más intensa que si nos limitamos a gemir y cerrar los ojos.

Mirarse a los ojos siempre ayuda a conseguir una conexión especial y más intensa que si nos limitamos a gemir y cerrar los ojos (“¿qué estará visualizando en su mente?”, podrían preguntarse algunas mentes perversas…), “especialmente durante el sexo oral donde los gestos y señales de tus expresiones faciales son clave”, puntualiza el experto en sexología.

6. La importancia del after sex

Quizás echabas de menos llegar al punto en el que alabemos la magia de los preliminares. Estos siempre son necesarios y, si sabes manejarte correctamente, pueden hacerte quedar como un auténtico experto. De lo que casi nunca se habla es de los cariños que deben darse después de alcanzar el clímax, y son igual de importantes.

Un reciente estudio de la Universidad de Toronto, Mississauga, encontró que el comportamiento post-sexo, incluyendo besos, abrazos o hablar en un tono cariñoso, ayudaba a fortalecer y mejorar la satisfacción sexual.

Un arrumaco y dejar la luz encendida –o encenderla, según el caso– y charlar un rato sobre lo placentero que ha sido, qué ha estado mejor o peor, etc. Disfrutar del after sex hara´que la velada sea redonda: “Concéntrate en lo que increíble que ha sido el momento en lugar de ahondar profundamente en anécdotas de tu infancia o iniciar una conversación sobre “¿hacia dónde va esto?”, recomienda Davies.

Fuente: Informe 21