CATRIPETRO*

Los antiguos iquiqueños extrañamos esa ciudad amable, más pobre, pero con habitantes que tenían el sentido del barrio, la solidaridad, con un código propio de lenguaje, que cuando no había que echarle a la olla, el mar nos regalaba un pescado y no pasábamos hambre.

En esa red social de antaño, los iquiqueños nos saludábamos con un “avísale”, mientras el otro respondía, “avisado”, o cuando alguien estaba desnudo, se decía que estaba “calato”, al helado en barquillo, nos referíamos como el “Piquichuqui” o la paleta como chupete helado. Éramos buenos para la talla, para el deporte, para la playa casi todo el año y respetábamos a nuestros viejos, así se construyó esta hermosa ciudad.

En esa sociedad, también estuvieron presentes varios personajes que cuando éramos niños nos divertían de distintas formas y compartíamos con ellos en conversaciones o echándole tallas. Algunos de ellos eran enfermos psiquiátricos o alcohólicos y se tejían muchas leyendas de ellos, como que un día fueron famosos, tuvieron dinero, eran profesionales y otros mitos que nunca llegamos a confirmar.
Bienvenidos al antiguo mundo de Iquique, ese que cada día florecía en el desierto, no importaba la estación del tiempo, porque su gente hacía que siempre fuera primavera.

PATE CUETE

Al primero que vamos a referirnos, es a “Pate Cuete”, era común encontrarlo en el Mercado Municipal, ahora Centenario, quien hacía sonar sus pies descalzos en el piso de cemento, el cual emitía el sonido de un cuete, pero durante el golpe militar, un grupo de damas adherentes a ese gobierno, le regalaba zapatillas, momento que se perdió la gracia que tenía este personaje.

PANI PANI

El Pani Pani, vivía en el barrio El Colorado Alto, tenía problemas psiquiátricos, pero era pasivo y se ganaba la vida ayudando en las caletas El Colorado, El Morro (después Guardiamarina Riquelme) y Cavancha, como también en otros lugares de la ciudad, andaba desaseado y sin zapatos.

DUO

República y la Tonta Juana, ambos eran alcohólicos y siempre andaban juntos, se les veía siempre por la calle Esmeralda con 21 de Mayo, arriba de un cerro de piedra, tomaban, peleaban y hasta hacían el amor a plena luz del día, situación que escandalizaba a los iquiqueños de esos años.

Radio Esmeralda A.M. en los años 60 (Foto gentileza Bernando Guerrero).
Radio Esmeralda A.M. en los años 60 (Foto gentileza Bernardo Guerrero).

LA VIEJA DE LOS…

La Vieja de Los Gatos, según comentarios, se decía que había sido profesora y se trastornó, para luego criar gatos y dormía donde está la animita Olivares, que está pegada en el costado norte del Cementerio N° 1.

GALLINAZO

Gallinazo, vivía de allegado en una casa de la calle Esmeralda con 18 de Septiembre, pero salía solo por la noche, tenía la barba y el pelo largo. Parecía ermitaño, pero no agresivo, claro que la gente se asustaba al verlo.

CHICOTE

Chicote, uno de los más conocidos, el cual era alcohólico y hacía reír a la gente con sus travesuras. El apodo lo adquirió cuando un circo que llegó a Iquique, lo contrató para que hiciera publicidad en la calle y se paseaba por el centro de la ciudad con un látigo haciéndolo sonar como un chicote.
En un aniversario del sindicato de camioneros por la década del 60, éstos lo subieron a un camión dentro de un ataúd, simulando que este había fallecido, mientras en el funeral iba tocando sones triste la Banda del Litro y cuando el cortejo iba por la Calle Tarapacá con Juan Martínez, paró el funeral y la banda comenzó a tocar cumbias y se abre la urna, donde Chicote se paró y se puso a bailar.
El velorio se realizó en el sindicato de los camioneros, que estaba en Tarapacá entre Amunátegui con Juan Martínez, donde por una manguera le suministraban oxígeno y vino.

AGUITA

Cominiti o Agua, Era una persona con problemas mentales (como se decía en esa época), salía por las calles de Iquique, anunciando las películas del cine Nacional como hombre sándwich, con un letrero por delante y otro por detrás, y por intermedio de un megáfono de cartón decía, mientras caminaba de forma lenta y elegante, ya que siempre andaba vestido de vestón y corbata: “Hoy, teatro Nacional, anuncia las siguientes películas, James Bond, el hombre 007”. “Hoy rotativo, películas mejicanas”. Cuando los niños en la calle le gritaban Agua, se enfurecía y se le terminaba al tiro lo caballeroso.

Frente al D´ndalo, Sotomayor con Juan Martínez (Foto gentileza Bernardo Guerrero).
Frente al D´ndalo, Sotomayor con Juan Martínez (Foto gentileza Bernardo Guerrero).

EL LOCO

El Loco Rosendo, se decía que había sido un gran futbolista, era famoso en la ciudad, que entraba a las fuentes de soda y la gente lo invitaba le invitaba a un trago.

EL CONCHUELERO

El Conchuelero, andaba con una carretilla con conchuela envasada en sacos y vendía este producto a las personas que criaban en sus casas gallinas, patos u otras aves.

CHALEQUI

Chalequi con Piojo, era un italiano que usaba un chaleco que no se lo sacaba nunca, andaba en una carreta, la cual la usaba como flete para quien quisiera contratarlo.

EL VIEJO

El Viejo con Parche, de rasgos indígenas, el cual toda su ropa era de puros parches de distintos colores, hasta el canasto incluido, ya que vendía verduras a domicilio.

CHIRICACO

Chiricaco, de oficio fletero, andaba con su carreta y vestía al burro, a quien le ponía género en sus piernas afirmado con suspensores, mientras la carreta la pintaba de colores llamativos. También fue caporal del baile religioso, los Morenos Rusos.

FAMILIA

Familia, vendía helados en un carrito, tocaba un cacho de toro, que lo había confeccionado como instrumento musical, del cual sacaba canciones de la época y luego levantaba el cacho hacía el cielo y le pedía a Dios que bendijera a las familias. Siempre andaba vestido de blanco y cojeaba de una de sus piernas.

DON MANUEL

Don Manuel, vendía alfajores y se enojaba cuando en la calle le decían Don Manuel, claro que en principio respondía “no agarro”, pero cuando le seguían insistiendo, explotaba en rabia que decía, “te digo que no agarro” y los insultaba hasta que se cansaba, haciendo como que iba a recoger piedras.

CHILENITO

Chilenito, de tez moreno, baja estatura y delgado. Su oficio era repartir comida en viandas y siempre se veía en las calles de ese Iquique antiguo trotando. Las personas le decían y cuantas, respondiendo cinco, haciendo alusión que eran las pololas que tenía y le insistían, como se llaman, pero resulta que todas se llamaban Alicia.

FERNANDO

Fernando, era de contextura gruesa, y se ganaba la vida barriendo las veredas de algunas casas comerciales como El Mono Panchito, Cánepa, Farmacia Cóndor, Panadería El Pueblo y otros más, siempre comía pan o papas cocidas doradas que traía desde su casa. Claro que todos los fines de semana, les cobraba a los dueños de los locales comerciales.

CHE CARLOS
Che Carlos, se paraba siempre en la Plaza Prat, afirmado de su bicicleta y una radio a pilas que la amarraba a su vehículo. Vivía de fantasías con mujeres que según él estaban enamoradas de su persona. Era muy amigo de los jóvenes estudiantes de humanidades.

CABEZA DE BUQUE

Cabeza de Buque, era un personaje que imitaba con su voz el pito de los barcos, el sonido de los aviones u otros. Con los años comenzó a trabajar en Zofri y ahí para las navidades se vestía de viejo pascuero con su barba blanca natural.

Carnaval (Foto gentileza Vianka Harder).
Carnaval (Foto gentileza Vianka Harder).

RICO RICO

Rico Rico, era más conocido como ¿Qué te pasó en Victoria?, vendía pan de leche o huevo, pero se enojaba cuando le gritaban qué te pasó en Victoria, pero con el tiempo, dejó de enojarse y respondía, “pregúntale a tu hermana”.

DON BICHO

Don Bicho, peluquero ambulante, recorría la ciudad con un maletín pequeño de madera, donde guardaba todas sus herramientas de trabajo y en las plazas cortaba el pelo, principalmente a los indigentes y cobraba según fuera la voluntad del cliente. Cuando los niños le decían “Don Bicho, una risita”, dibujaba una sonrisa en su cara con una mueca y respondía “hiii” y luego se ponía serio y decía “hooo”.

CALLO CALLO

Callo Callo, se creía carabinero y alguien le fabricó una carabina de madera, con la cual hacía guardia en el monumento a Arturo Prat en la Plaza 21 de Mayo, o se ponía en la puerta de la comisaría, que estaba en la calle Zegers, donde hoy se ubica Eliqsa, claro que los policías lo aceptaban, pero él se creía uno más de ellos.

YINIBE

Yinibe, andaba con un crucifico grande de metal, pintado plateado, colgando al cuello y en sus manos una caja de zapatos para recibir limosnas.

EL TORITO

El Torito, El apodo provenía de su apellido, quien casi siempre andaba pasado a copas, de baja estatura, moreno y caminaba con los brazos abiertos y contorneaba su cuerpo simulando ser choro. Vivía con sus hermanos en una casa detrás del cementerio N° 1. Cada vez que pasaba un camión por la calle, les hacía fintas y le tiraba puñetazos, pero un mal día, se acercó demasiado y éste lo noqueó, que luego lo mandó a la muerte.

*Catripetro, era el seudónimo de nuestro fallecido compañero de trabajo Edgardo Barría. Esta es una recopilación de notas que escribió para EL Sol de Iquique entre el año 2010 y 2014. Edgardo vivió toda su vida en la Plaza Arica, donde conoció a cada uno de los personajes que recordaba en sus columnas.