La psiquiatra y sexóloga chilena Fernanda Medina precisó que este trastorno también desemboca en depresión y problemas de autoestima.

“Hoy, cada individuo tiene la capacidad de reconocer cuándo están más proclives al contacto erótico y hasta les resulta fácil determinar qué tipo de estímulos aumentan su libido. Sin embargo, cuando este deseo es periódico, y cuya potencia obliga a la persona a dejar de lado las obligaciones laborales y personales, la adicción al sexo se hace evidente”, señaló en declaraciones para el portal de Biobiochile.

Explicó que es común que las personas adictas al sexo apelen por una constante estimulación visual a través de la pornografía o tengan costumbre por la masturbación o el cibersexo.

Según la especialista, esta conducta hipersexual se presenta en aquellos que fueron reprimidos sexualmente cuando fueron adolescentes, pero que de adultos no pueden contener sulibido y erotismo.

“Si bien se desconocen las causas que provocan esta adicción, estudios en la materia apuntan a desórdenes en los neurotransmisores y fundamentalmente a factores emocionales, tales como: estrés, inseguridad, sentimiento de inferioridad y un fuerte temor a la humillación”, dijo la profesional.

La psiquiatra y sexóloga chilena Fernanda Medina aclaró que siempre se puede buscar ayuda profesional y aunque no hay tratamientos específicos para curar de forma definitiva la adicción al sexo, ésta se puede controlar con terapias cognitivas, grupos de “sexo adictos” y medicamentos.

Y es que esta falta de control por el impulso a tener sexo termina afectando la vida social, familiar, laboral y hasta económica, alertó la experta, por lo que ella detalló algunas formas de reconocer que se padece esta adicción. En nuestra galería de fotos te lo explicamos paso a paso.

1. Deseo sexual irrefrenable que no se puede contener
2. Excitación constante debido a deseos y fantasías sexuales
3. Consumo excesivo de pornografía
4. Sentimiento de culpa tras un encuentro carnal
5. El impulso sexual afecta la vida laboral, social, académico y familiar
6. Gastos desmedidos por la contratación de sexo pagado
7. El deseo sexual no conoce de límites de lugar u hora
8. Siente vergüenza de contar su caso a amigos o a un profesional
9. No se miden los riesgos de contraer enfermedades

Fuente: Informe 21