Muchas mujeres presentan dificultades sexuales en algún punto de sus vidas. A menudo es un problema temporal que se resuelve por sí solo, pero otras veces la situación persiste y produce alteraciones en la rutina de una pareja. Al conjunto de causas que dificultan el disfrute erótico de una mujer, se les conoce como disfunción sexual femenina.

Tipos de disfunción sexual
Los médicos y terapeutas generalmente dividen la disfunción sexual en cuatro categorías.

1. Bajo deseo sexual. Puede haber disminución de la libido o falta de impulso sexual. Éste es el tipo más común de trastorno sexual en las mujeres.

2. Trastorno de excitación sexual. El deseo por el sexo está intacto, pero el cuerpo no produce suficiente lubricación para mantener la excitación durante el sexo.

3. Trastorno orgásmico. Existe dificultad o retraso persistente o recurrente para lograr el orgasmo después de suficiente excitación sexual y estimulación continúa. Si la mujer nunca ha llegado al clímax, el problema se llama trastorno orgásmico primario. En una persona que previamente ha presentado un orgasmo, pero ya no puede, se denomina trastorno orgásmico secundario.

4. Trastorno de dolor sexual. Existe dolor asociado con la estimulación sexual o el contacto vaginal. El dolor genital recurrente o persistente asociado con el coito se llama dispareunia. Si existen espasmos involuntarios dolorosos de los músculos que rodean la entrada de la vagina, la condición se llama vaginismo.

Causas de la disfunción sexual femenina

Físicas. Numerosas condiciones médicas pueden contribuir a los problemas sexuales: artritis, diabetes, dolores de cabeza y dificultades urinarias o intestinales. Ciertos medicamentos, incluyendo algunos antidepresivos y sedantes, también pueden disminuir el deseo, reducir la lubricación o dificultar la capacidad para lograr el orgasmo.

Hormonales. La deficiencia de estrógenos después de la menopausia puede producir cambios en los genitales y la respuesta sexual. Los pliegues de la piel que cubren la región genital (labios) se reducen y adelgazan, exponiendo más al clítoris, lo cual podría causar una sensación punzante molesta.

Edad. Conforme nos hacemos mayores, la vagina tarda más tiempo en lubricarse cuando está sexualmente excitada. Su abertura también se puede estrechar y hacerse menos elástica en su interior. Estos factores producen dificultad o dolor durante el sexo (dispareunia).

Problemas psicológicos y sociales. Las dificultades emocionales como estrés, enojo, ansiedad o depresión pueden causar o contribuir a las disfunciones sexuales. Los sentimientos acerca de la pareja y la visión del propio cuerpo son factores adicionales que podrían combinarse para producir problemas.

¿Cómo prevenir o curar las disfunciones sexuales?

-Comunícate con tu pareja. Discute los cambios físicos que están teniendo y lo que pueden hacer para satisfacerse uno al otro durante el sexo.

– Dile a tu pareja exactamente qué quieres y qué no.

– Si tu vida sexual se ha vuelto predecible, intenta algo nuevo. Toma un momento diferente del día para tener sexo, elige una habitación distinta de la casa o intenta posiciones nuevas.

-Permanece sexualmente activa. La actividad sexual regular puede fomentar la intimidad y mejorar la relación de pareja. También beneficia la lubricación vaginal y ayuda a mantener los tejidos más flexibles.

Fuente: Informe 21