JOSE CANCINO

A fines de los 70 Chile no era una taza de leche, gobernada por la dictadura y con “servicios” de seguridad buscando sospechosos en todos los puntos del país. Bajo un estado de sitio se imponía una moralidad que hoy originaría miedo, sin embargo el joven Fernando Ubiergo, ex estudiante de periodismo de la Universidad de Chile, tenía la posibilidad de cantar sus canciones en la televisión (en blanco y negro) bajo la eterna desconfianza de la CNI.

Chile en los 70 y 80 era un país mucho más conservador que ahora, donde la mujer debía llegar virgen al matrimonio y el “qué dirán” era una moneda de oro frente a los demás. Donde cierta prensa trataba a la diversidad sexual de “colipatos”, “raros” o “logia blanca”. En ese mismo ámbito se cuestionaba a la madre soltera con moral fundamentalista, sociedad donde había hijos legítimos y naturales.

En ese país dictatorial, Ubiergo, de 23 años, escribió “Cuando agosto era 21”, que cuenta la historia de una estudiante que escondía su embarazo bajo un delantal.

“Y se fue a donde un cura quien le dijo era pecado/ y muy pronto un abogado le hablo de lo legal/ y fue el profesor de ciencias/quien habló de la inconciencia de la juventud actual”, letra que refleja el contexto de la época.

Desde 1978 hasta nuestros días, quizás hemos cambiado como sociedad, pero aún hay grupos conservadores que intentan imponer su voluntad bajo el pretexto de cuidar la vida. Son esos mismos que nada hicieron por defender a chilenos que eran torturados y asesinados por pensar diferente.

“Cuando agosto era 21”, editado en vinilo en junio de 1978, fue el pequeño grito en medio de una sociedad mucho más injusta que ahora.