Así como hay reglas para tener un amiguito con derechos y para tener sexo, también hay que saber cuándo es prudente consumar la relación sensual y cuándo no.

 

  1. Con alguien de la oficina. Bien dicen que de donde comes no “tires”. Ya sea tu jefe o tu compañerito de trabajo, luego las cosas que involucran sexo no terminan muy bien, y ya que la mayoría de las mortales pasamos más de la mitad de nuestro día en la oficina, pues qué terrible pasar incomodidades porque el de al lado ya sabe cómo te gusta.

 

  1. Hermano o papá de tu amiga. Con el hermano no hay tanto problema si a tu amiga no le importa, aunque si algo sale mal, muchas veces la amistad va de por medio. Con el papá, nica.

 

  1. Alguien muy ahogado. Es probable que sólo nos dejen alborotadas porque su amigo no va a funcionar.

 

  1. Con el ex o, peor aún, con la pareja de una amiga o amigo. Las mujeres que hacen esto merecen que les echen pica-pica en los calzones.

 

  1. Mejor amigo. ¿Para qué arruinar la bonita amistad?

 

  1. Con un completo desconocido. El problema es que en el mundo que vivimos no se sabe si te van a descuartizar o te van a hacer lo que a Anastasia Steele en Fifty Shades of Grey.

 

  1. Alguien que da malos besos. Yo creo que los besos son la parte más importante del preámbulo, te puede encantar la persona, pero si sus besos son malos, no hay ni cómo ayudarlo.

 

  1. Con un familiar. Luego en esas reuniones familiares algunos se ponen ganosos, “que si la prima de cariño”, “que no hay problema porque somos primos segundos”. No weben, qué la caña mala despertar y ver a tu prim@ al lado. Digo resaca porque que alguien lo haga sobri@ está cagao de la cabeza.
Informe 21/AV