El ingenio es una de las cualidades que siempre está presente entre nosotros los chilenitos, y lo están demostrando con creces la totalidad de los concejales de la comuna de Curicó, en la Región del Maule, que sin prejuicios partidarios agarraban billetitos extras para mejorar sus remuneraciones.

Mario Undurraga Castelblanco, Javier Canales González, Luis Rojas Zúñiga, Enrique Soto Donaire, Leoncio Saavedra Concha y Nelson Trejo Jara –militantes de todo el espectro políticos nacional- se dieron la vida del plantígrado (oso) adulterando rendiciones de cuenta de varios viajes que realizaron fuera de la ciudad de las tortas.

Todos ellos, junto a los ex concejales Julieta Maureira Lagos y Luis Trejo Bravo –formalizados por la justicia hace dos meses- están acusados e investigados por fraude al Fisco por una cantidad indeterminada de pesos, que aunque no es muy cuantiosa, les permitió apoderarse de plata que no era de ellos.

Para citar algunos ejemplos, la denuncia señala que por un viaje al balneario de Iloca –a 150 kilómetros de Curicó- cobraron más de 100 lucas por bencina agregándole ceros a la boleta del servicentro. Otro caso es de una fémina que cargó al municipio un viaje que hizo a Santiago en taxi y que, según se comprobó, lo hizo en bus.

El concejal Trejo, en entrevista con Radio Biobío, le bajó el perfil al cuento argumentando que “otros cometen fraudes por millones de pesos” y la acusación contra ellos no pasa de las 500 lucas por nuca. Agregó que el caso ocurrió por “desconocimiento” de la forma de rendir cuenta, pues muchos de ellos son concejales “mechones”.

En todo caso, en la denuncia hay viajes a Argentina, Puerto Montt y varias ciudades del país, sin justificación alguna, ya que se supone que su pega es en Curicó y no en otros lugares.