Aunque algunos no lo crean posible en pleno siglo XXI, todavía existen parejas que por decisión propia llegan vírgenes al matrimonio. La psicoterapeuta Liliana Canta explicó que si bien puede haber besos y caricias, estas parejas postergan las relaciones sexuales (coito) para cuando estén casados.

«Mucha de la sexualidad está reprimida, es el deseo de llegar casto y virgen al matrimonio, eso existe», afirmó en el programa Era Tabú de RPP Noticias.

La especialista en pareja y familia dijo que esta falta de conocimiento sobre la vida sexual expone a que dentro del matrimonio surja una insatisfacción sexual, aunque eso «no es ley».

«Recién van a intimar y puede haber falta de comunicación, comprensión y entendimiento en la sexualidad», señaló Canta.

Recomendaciones

Liliana Canta recomendó a las parejas que se casan siendo vírgenes y a otras que por diferentes causas pueden tener problemas de insatisfacción sexual, «hablar claramente y sin reparos» del asunto; «no asumir o suponer».

Por su parte, la psicóloga clínica y psicoterapeuta Maribel Briceño recordó que la sexualidad es parte de una vida conyugal plena.

«La relación de pareja es como un bebé, implica tiempo, necesita cuidado y amor. No deben ser solo palabras que se las lleve el viento, debe haber actos, hechos, gestos y esfuerzos. Todo eso suma», aseveró.