Desde hace un tiempo a esta parte, algunas radioemisoras locales han decidido entrar en un estilo fácil de hacer radio, es decir, opinar sobre acciones o actitudes de personas, realizando verdaderas catarsis personales que no les interesa a la gran masa que escucha la radio.

Por otra parte se pasó a la fórmula de abrir los teléfonos y entregar al aire la molestia de algún radio escucha, con el referente de “escuchar a la gente”, siendo que los que llaman, lo hacen sin ningún filtro y solo con una visión personal, la denuncia por denunciar está dañando a la sociedad, ahora embarcarse en un estilo de este tipo requiere mucha preparación y cuidado. Es recomendable tener un profesional que conocen y sabe de comunicaciones.

Esta forma de comunicar, puede causar efectos impensados, solo recordar lo que sucedió el año 1938 cuando Orson Welles ponía el mundo patas arriba en un programa radial al provocar el pánico entre miles de personas, convencidas de que Estados Unidos estaba siendo invadida por un ejército de alienígenas.

Hoy día resulta impensable concebir que un fenómeno tan extraordinario como el que aconteció ese 30 de octubre de 1938 pudiera volver a suceder, debido que existe internet, junto a las redes sociales, que son verdaderos referentes en lo que sucede en el momento. Pero aun así, hoy se hace mucho caso a estas plataformas, que en reiteradas veces vienen con información manipulada y sesgada por el prisma personal.

Un tema que resulta curioso, es que la gente no está ni ahí con lo que plantean o dicen estos señores del micrófono, que junto a sus análisis de juicios, pelambres y cahuines pierden el sentido de las cosas y su credibilidad creando un clima pesimista, poco constructivo de ver la vida. Los auditores ya están aburridos, y buscan otras alternativas radiales. Lo tragicómico, que estos locutores creen que la están haciendo súper bien. Pero es cosa de escuchar la opinión de las personas sobre este tema y señalan que estos programas radiales son puros monólogos de politiquería y de visiones personales, “destruyendo cualquier cosa, solo por qué no le satisface” “pareciese que la envidia está dominado a las mentes brillantes”, señalan algunos iquiqueños.

Otrora quedo el tiempo donde la radio acompañaba, informaba y alegraba el día. Hoy la cosa cambio, ahora escuchar radio es entrar a una sintonía de oír pura mala onda, pesimismo, desgracia, y cahuines. Hoy la radio pasó a convertirse en una trinchera de hablar por hablar de cosas sin contenido o sin sentido que solo a pocos les interesa, cayendo en el mal concepto, que información es sinónimo de noticia. Se podría decir que las radios locales ya no alegran a nadie. Podrían ser más creativos e innovador con la programación.

Un mensaje en el que sería bueno tenerlo como consideración:

“La creatividad es inteligencia divirtiéndose” Albert Einstein.

El Martillo:

515

1 Comentario

  1. En realidad amigos con mucho respeto toda la razon las radios de Iquique estan bien tecnicamente, no asi las personas que tratan de hacer Radio se dedican a tirar mierda unas con otras politicamente y de entretencion y cultura CERO.Yo personalmente prefiero escuchar Radios de Santiago y asi mucha gente, ahora claro no son todos pero si la gran mayoria por ejemplo hay uno en Radio le MEGA en lar tarde que uff lo escuche una vez y me dio verguenza ajena ya que yo trabaje años en Radio .
    Ahora en la RadioBasura de Iquique hay bastantes Payasos que se creen locutores. Gracias

Comments are closed.