La vista, el oído, el gusto, el tacto y el tacto son poderosos afrodisíacos naturales. En esta nota, algunos tips para aprovechar al máximo su poder.

Capacidad de dar y recibir placer convierte al sexo en un arte. Para ello, es necesario estimular los cinco sentidos, vehículo perfecto para cumplir cualquier fantasía sexual. Pero la riqueza de sensaciones se pierde porque el esquema de actividad sexual está muy genitalizado.

Generalmente eso supone, sobre todo para el hombre, por el empeño de tener una erección y eyacular, dejar de disfrutar de muchas sensaciones. A su vez, la mujer se obsesiona por lubricar y llegar al orgasmo para que el varón se quede tranquilo.

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Para darle una vuelta a cada encuentro íntimo y aumentar el placer, es bueno tener en cuenta que la vista, el oído, el gusto y el tacto son salvajes afrodisíacos que aumentan el placer sensual y sexual. Acá van algunas sugerencias para “sacarles el mayor partido”.

– No te limites, toca. Las sensaciones táctiles no están restringidas a las yemas de los dedos. Acaricia con los pies, con los muslos, con la parte interior de los brazos, con los pechos e, incluso, con la nariz o cualquier otra parte del cuerpo que se te ocurra. Toca ligeramente o vigorozamente y descubre qué le gusta más a tu pareja.

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– El olor del amor. Usa cremas y aceites para el cuerpo, esos que emanan mucho olor. Además, coloca en la habitación varillas de incienso o velas. Si el ambiente huele rico, despertará el sentido del olfato. También ten en cuenta que el olor natural del cuerpo puede resultar excitante y que demasiados productos de perfumería o tocador aplacan esta sensación.

– Escucha los ruidos del amor. El ruido de la pareja debe ser placentero. Trata de no limitarte en suspiros o en el ritmo de la respiración. Un consejo: la televisión encendida distrae y no favorece un clima relajado.

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– Ver es excitante. ¿Prefieres los ojos abiertos o cerrados? ¿Y tu pareja? Mi consejo es que aprendan a verse, sobre todo en el preludio del amor. No apaguen la luz. Mira el cuerpo desnudo de tu pareja y dile  qué partes te gustan más.

– Buen gusto. ¿Dejaron de besarse como en los primeros tiempos? ¿A qué saben los labios de tu pareja? ¿Te animas a jugar con productos comestibles, como el chocolate o la miel? Estas son algunas de las claves para incentivar este sentido.

Seguramente si lográs reunir tus cinco sentidos vas a disfrutar mucho más de tu intimidad.

Por la licenciada Diana Resnicoff, psicóloga y sexóloga clínica e integrante de la Federación Latinoamericana de Sexología y Educación Sexual, para e-sexualidad.

Informe 21