Entrevistador: Chan Pene.

Traductor: Juan José Podestá.

-Nos pondremos nostálgicos Chapo, siempre viene bien recordar nuestros orígenes. ¿Cuál es tu recuerdo más preciado de la infancia?

-Me recuerdo mirando el atardecer de Sinaloa mientras mi primo Leoncio de Monterrey me violaba.

-¿Qué olor te lleva a la infancia?

-El olor a carne quemada de mi brazo cuando mi vieja me quemaba con las colillas de los cigarros porque mi papá llevaba tres días perdido. Era una cabrona hija de la chingada.

-¿Cuál era tu pasatiempo favorito?

-Ver “Mi abuelo y yo” mientras mi tío Pachuco de Monterrey me restregaba el miembro  en la cara, el muy puto. Me tenía hasta la madre que no me dejara ver nada en la tela sin tener que andar poniéndome algo en la cara.

-¿Qué sonido le gusta?

-El de las balas. Sobre todo el de la metralleta “güey”.

-¿Cuál es su personaje favorito?

-Híjole, que preguntas más profundas. Mi personaje favorito es el enano de la película “Willow”. Se parece a uno de mis sicarios, Vicente, que puede ser enano y lampiño, pero tiene unas que te dije que no son de niños.

-Su canción preferida.

-Psicho Killer, pero no de los Talking Heads, sino de los “Gueros del norte”, un grupo de sicarios buenos mozos que hacen narcocorridos.

-¿Qué bandas de música te gustan?

-Aparte de los que te dije, Juan Gabriel y “Menudo”.

-Su película favorita.

-“Liberen a Willy”.

-¿Sexo anal o sexo vaginal?

-Por donde venga “güey”, no le hago asco adonde me la quieran poner.

-Me refería por donde le gusta meterla usted.

-Que eres poco moderno “chavo”. Hoy día hay que ser flexible. Me tienen hasta la madre estos conservadores.

-¿Cuál es su secreto mejor guardado?

-Si es secreto no te lo puedo decir, pero ya que estamos: Kate del Castillo es hombre.

-¡Hombre!

-Así como escuchas menso, Y tiene una herramienta que si te cuento, se te haría agua el que te jedi.

-¿Estuvo con alguna mujer en Iquique?

-Claro, con varias, pero te digo que la que más me gustó es una flaca, negra, de pelo corto, media locate, que ahora está internada, no te puedo decir el nombre, pero acostumbraba a entrar a un bar en calle Obispo Labbé y sacarse los calzones para tirárselos a los que atienden. Esa es mujer, una verdadera mujer, sin vergüenzas, ni complejos… ni calzones.

-Quería darte las gracias por tu tiempo “Chapo”. Has sido muy generoso. Pero antes, ¿quién ganó el concurso de las bolsas en Plaza Prat?

-Gracias a ti “güey”. Cuando desees. Te invito a mi mansión en Sinaloa. Orale, ahí te daré mi dirección. Bueno, el concurso lo ganaron unos periodistas de un diario digital independiente. Siempre andan juntos, son compadres. Pero nada más te puedo decir.