Si buscas una vida sexual más divertida y atrevida, así como hacer cómplice a tu pareja de nuevas aventuras y fantasías sexuales, es importante que sepas cómo plantearlas en la intimidad para que puedas realizarlas.

También es necesario establecer ciertas reglas que garanticen la confianza, la seguridad y el respeto ante las reacciones de cada uno. Hay que saber escuchar y leer entrelineas, pero también debemos aceptar un «no» por respuesta, sin que el rechazo a cierta fantasía te haga desistir y mucho menos te desanimes.

Uno de los obstáculos más difíciles de superar a la hora de plantear fantasías poco convencionales es el prejuicio propio y las suposiciones que nos hacemos sobre los prejuicios ajenos.

Para ello, una de las técnicas para persuadir y negociar con tu pareja es la llamada «Negociación responsable de perversiones», surgida e impartida en San Francisco (Estados Unidos), desde hace algunos años, de acuerdo con el blog eros de elpais.com

Esta técnica emplea diversos ejercicios que ayudan a vencer esas barreras y, de manera divertida y diferente, lograr una buena negociación de tus fantasías pero desde fuera de la cama, para verlas desde una perspectiva menos amenazante.

Algunos de estos ejercicios, para realizarlos con tu pareja son:

1. Hacer una lista de tres fantasías poco convencionales que no hayan contado a nadie, ni a sus amantes ni a sus mejores amigos.

2. Luego hacer una lista de tres fantasías o perversiones en las que nunca, bajo ninguna circunstancia, estarían dispuestos a participar.

3. Debajo de cada fantasía propia, escribir tres consejos para practicarlas de una manera segura y consensuada.

4. Debajo de cada fantasía indeseable, argumentar tres razones por las que a alguien les podría resultar excitante o divertido, así como tres consejos para practicarlas de una manera segura y consensuada.

De esta manera, pensar y poner por escrito fantasías que, a veces, ni nos hemos atrevido a decirnos a nosotros mismos resulta liberador e inspirador.

Argumentar condiciones, consejos o cláusulas necesarias para garantizar que esas fantasías se hagan realidad de manera consensuada y segura, nos ayuda a aplicar conceptos de sexualidad positiva y técnicas de negociación.

Asimismo, permite ponerse en el lugar del otro, intentar entender el deseo ajeno y aplicar la misma actitud positiva a prácticas en las que nunca participaríamos, ayuda a combatir prejuicios, desarrollar una actitud de respeto y expandir los límites de nuestra tolerancia en pro de disfrutar nuevas fantasías sexuales.

 

Informe 21