En el actual cuadro de desconfianzas hacia los actores políticos y las instituciones democráticas, ya comienzan a calentar motores los posibles candidatos para las municipales de este año, por lo mismo sería un tremendo error político apostar que estas  elecciones  del 23 de octubre tendrán el cariz de las contiendas anteriores.

En este escenario, hace rato varios personajes se andan candidateando y realizando  supuestas estrategias comunicacionales (que todo saben cuáles son) como para hacerse notar y llamar la atención. Una vez más los políticos criollos caen en lo mismo de siempre,  muchas promesas y poca gestión, pero al parecer esta ciudad ya  no quiere más de lo mismo, ¡Cuidado!  Hay un clamor de mejorar y cambiar esta politiquería barata y sin resultado, las personas desean ideas frescas y concretas sobre  políticas anti delincuencia, anti drogadicción y de inmigración,  en especial en barrios donde  los extranjeros y drogos se han instalado, perjudicando la diaria convivencia, están aburridos de que las  autoridades locales no los pescan y ven como cada día esta ciudad se pierde en la displicencia de intereses personales de quienes son responsable de administrarla.

Hace rato Iquique vive en una sensación rara, de una inseguridad y no es un fenómeno televisivo como la actual autoridad trata de convencer a los vecinos/as; es una percepción muy fuerte y que al parecer no se ha considerado en ninguna propuesta de los iluminados candidatos. Lo que la gente desea y es vivir en una comuna más limpia, tranquila, con respeto, sin promesas falsas y que se vea un real avance en mejorar la calidad de vida de sus habitantes. La gente ve indignada como esta de desorganizada la cosa en el gobierno comunal, entendiendo que en estos tiempos ya no hay escusas para no ser un organismo eficiente y eficaz en materias de resolver los problemas de la ciudad.

Varios dicen que Iquique glorioso podría ser una ciudad ejemplo para otras, que se quedó en los laureles, pues bien, este año es el tiempo para ver quién ofrece algo concreto, real y sin sueños ideológicos, mejoras para tener una ciudad joven , dinámica, moderna, ordenada y con el espíritu de ser un verdadero lugar de buen vivir.

En este escenario, la elección municipal se viene extremadamente exigentes, ya no es como antes, los candidatos deberán tener ideas frescas y concretas.

Entonces hay que prepararse para a comenzar a escuchar, promesas, pelambres, peleas en los medios, recibir regalos y cahuines, veremos camiones con lindas damas bailando y música a todo chancho, carteles y jingles musicales, para contagiar con el nombre, pero no dejarse contaminar por ese estilo barato de propaganda política.  Es tiempo de exigir más y poner a prueba a los postulantes con nuevas ideas.

Pero cuidado; hoy  la gente tiene otras exigencias, no quiere el mismo Iquique de estos últimos años, desea algo más, apuesta al orden, al cuidado, al respeto y no mañana ni pasado mañana, lo quiere Hoy.

Ojala se entienda cual es el mensaje, debido que la ciudadanía iquiqueña  está cansada como se ha desaprovechado este Iquique glorioso.

El Martillo: