El condón Hex “está compuesto de 350 hexágonos diferentes” y para romperlo sería necesario quebrarlos uno a uno, asegura el fabricante Lelo, en su página web.  

 

«No era el material, el látex lo que había que cambiar, era la estructura”, afirma la empresa, que dice que este invento es el resultado de “siete años” de investigación.

 

Los hexágonos “son la forma perfecta de la naturaleza para que algo sea ligero pero resistente al mismo tiempo. Por eso por ejemplo la estructura de un grafeno, el material más fino que hay, el más sólido que conoce la ciencia, es, tal y como lo han adivinado, un hexágono”, señaló Lelo.

 

Esta nueva tecnología implica que el precio del producto está por encima de otros preservativos del mercado. Antes del lanzamiento comercial que tendrá lugar en agosto, los consumidores que estén interesados pueden encargar una caja de 12 a un precio de unas diez lucas chilenas.