Durante seis días y hasta que se le acabara la plata por la tarde, funcionó un cajero automático de BancoEstado en el poblado de La Tirana. Todo bien, la bancarización a los pies de los peregrinos que van a saludar a la “Chinita”.

Pero los usuarios que acudieron a sacar su billete, tuvieron que armarse de paciencia oriental para poder acceder al cajero. Esperas de una hora a tres. Las más largas eran por la “caída del sistema”, según explicó el encargado de boliche, Francisco Bastías.

Pero los retrasos, en algunos casos, fueron por algunos que creyéndose vivo llegaban con más de una tarjera a sacar plata,  o simplemente, llevaban cuentas de la parentela. “Antes esto, no se puede prohibir a la gente usar el cajero”, dijo el encargado.

También no faltó el ciudadano enojado que fue a llamar la atención Francisco Bastía, si hasta le ofrecieron combos.

En conclusión, bueno el aporte del banco, aunque igual se ganaron trescientos pesitos por cada transacción.