En la foto de 1969 en el Aeropuerto Cavancha, Mario Vergara entrevista para Radio Almirante Lynch a la cantante Sussy Veccky. Observa el periodista Hernán Cortez. Detrás, el locutor de Radio Esmeralda, Raúl Estrada, más atrás Pedro Mesone y el humorista Armando Navarrete.


 

Día Nacional del Trabajador de la Radiodifusión Sonora, el Día del Trabajador Radial o el Día de la Radio fue instituido como tal el año 1942 durante el Gobierno del Presidente Juan Antonio Ríos y se fijó el día 21 de septiembre de cada año, para que los profesionales de las radioemisoras tuvieran un día de descanso tras las intensas jornadas de las Fiestas Patrias y las transmisiones de la Parada Militar.

En aquellos tiempos la Asociación de Radiodifusores de Chile, designaba por sorteo una estación de radio que quedaba de turno a nivel nacional para cubrir cualquier emergencia, mientras que el personal de las otras radioemisoras participaba en actividades recreativas.

Trabajadores de Radio Esmeralda a principios de los años 70. La emisora, ligada al  PS, estaba ubicada en Tarapacá con Labbé, donde hoy esta Jhonson. De pie, arriba, el locutor Marino Jiménez.

Años después, con la aparición de las radios de frecuencia modulada y la conformación de empresas con estaciones en numerosas ciudades y las emisiones por sistema satelital, en medio de una competencia feroz, comenzó a decaer la celebración de las radios de amplitud modulada (AM). Así llegó el año 2000 cuando ninguna radiodifusora quiso silenciar sus emisiones por 24 horas para que sus trabajadores disfrutaran de un día en el año, perdiéndose la rotación en el turno, como era tradicional.

Pero, diez años antes, el Presidente Patricio Aylwin, renombró el 21 de septiembre como el Día Nacional del Trabajador de la Radiodifusión Sonora.

Actualmente algunas empresas ofrecen una cena a sus empleados, pero no paralizan sus transmisiones y así fue desapareciendo una larga tradición en el ámbito de la radiodifusión.
Pese a todo lo anterior, las radioemisoras no desaparecieron y por el contrario aumentó el número de ellas hasta saturar el dial de frecuencia modulada y es, todavía, la fuente de información de mayor inmediatez desde cualquier punto del país.

En Iquique, las radioemisoras de amplitud modulada cumplieron una notable labor y fueron el medio que entregó educación, información y entretención.

Destacadas voces pasaron en la década de los sesenta, por las ondas de las radios locales de Radio Tarapacá, Radio Esmeralda, después Radio Nacional, Radio El Salitre, Radio Almirante Lynch, Radio El Tiempo y Radio León XIII de Victoria y Pozo Almonte.

En la década de los ochenta aparece una nueva generación de emisoras, las de frecuencia modulada (FM) que, gradualmente fueron reemplazando a las radios AM, hasta que, prácticamente estas últimas desaparecieron del dial.

Como tradición, hasta el año 1985, solo una emisora quedaba de turno en cada ciudad, mientras sus trabajadores y familias compartían un día de fiesta.
Hace 39 años  radio Cooperativa, una de las pocas no ligadas a la Dictadura, le tocó el turno Archi, pero el temor al interior del Gobierno que la emisora se consolidará entre los chilenos, quebró la tradición y varias pro Pinochet emitieron ese día una programación casi normal. Minería, Agricultura, Portales, Nacional, Colo Colo, fueron las encargadas de terminar con el silencio de las emisoras el 21 de septiembre.