El terremoto que significó a la empresa coreana el Galaxy Note 7, pudo producir varios efectos dentro del funcionamiento lógico de la firma. Primero, adelantar los planes que se hayan orquestado y segundo, buscar soluciones veloces a los sectores del mercado que fueron afectados por el fiasco que fue el Note 7.

Al parecer, el gigante asiático unió estas dos opciones y está por presentar el Samsung Galaxy C9, siendo el primer paso en esta lucha por recuperar la imagen de líder mundial.