@analauraiquiq

Me gusta el sexo y mucho, pero yo elijo y a veces me han pasado chascarros cuando me he tirado un mino rico. Por eso este video que encontré en You Tube, me hizo acordar que una vez después de una intensa noche de mezcla de fluidos (eufemismo para decir un rico polvo), me dieron ganas de ir la baño.

Pero no era ir a hacer pichí, sino la doble, y con mucha urgencia. Me senté en el inodoro y ¿saben? Tenía diarrea y su evacuación no fue muy silenciosa. Como pude traté de disfrazar el sonido con “tirar” la cadena varias veces.

Luego que sentí que mi estómago había “evacuado”, el baño del departamento del mino quedó con un aroma, que no era nada parecido a Poett. Busqué en su botiquín algo como un perfume, una colonia, algo que mejorara la atmósfera del baño.

Mientras buscaba un aromatizador, por mi mente pasaban frases como la “plancha” que sentiría si el mino de daba cuenta. “A lo mejor era el hombre de mi vida”, “Mi marido” o “el padre de mis hijos”.

Conche mi madre, murmuré mientras abría cajones y puertas. Y por fin, encuentro mi salvación, abajo del lavamanos había una botella de cloro. La tomé y lancé el líquido en la taza del “wuater”.

Debo reconocer que algo aplacó el olor al resultado de mi problema estomacal. Volví al dormitorio. El mino dormía y roncaba, es decir dormía a pata suelta.

Bueno, pasó el tiempo y no fue el padre de mis hijos, menos el hombre de mi vida. El muy vaca me dejó por otra mina.

Ahora con la tranquilidad del recuerdo, creo que con el resultado de mi problema estomacal podría haber pintado las murallas de su departamento con frases como “lo tenís chico”, “fingí mi orgasmo”, “lo hice contigo por pena” o “ándate ala conchetumadre, feo culiao”.

ESTE ES EL VIDEO QUE ME INSPIRÓ