No se puede negar que las encuestas dejan como sensación que el próximo presidente de Chile será Sebastián Piñera, percepción que de una u otra forma está “envalentonando” a la gente de Derecha, donde vemos declaraciones destempladas, de defensa del sistema económico, ideas de retroceso en cambio en la sociedad, como frenar temas como el matrimonio igualitario, legalización de la marihuana, y seguir con el discurso que los padres deben elegir la educación de sus hijos. También se acrecentó la añeja consulta de la Derecha a los políticos de la Centro Izquierda sobre la democracia en Cuba y Venezuela, claro, sin tocar a China, donde los grupos económicos tiene negocios.

Por el otro lado, el oficialismo se enfrenta ante el peor escenario de los últimos 27 años, donde aparte de perder las pegas los “atornillados” de la Concertación, que una figura que no sea de sus filas pase a la segunda vuelta, parece quitar el entusiasmo hasta para la lucha electoral. Divididos para la primera vuelta, con un candidato que afirma que no es ni muy cercano, ni muy lejanos a la política. Un Partido Socialista un poco arrepentido de primero mirar las encuesta, Motivo por el cual le dio la espaldas a Ricardo Lagos. Y la zigzagueante Democracia Cristiana con una precandidata, Carolina Goic, que podríamos definir con “Síndrome Lagos”, no repunta en las encuestas.

La tercera fuerza en disputa en esta carrera con el fin de llegar a La Moneda es el Frente Amplio, con Beatriz Sánchez, que está ofreciendo lo que la gente quiere, y algo muy importante, está respetando la movilización social, que el duoplio (Nueva Mayoría y ChileVamos) ningunea. Con el crecimiento en las encuestas, los políticos tradicionales están torpedeando sus ideas, metiendo miedo que no haya gobernabilidad o simplemente de perder el poder.

Lo más importante es que los chilenos no podemos ser tratados como ovejitas, y que los políticos dejen de hablar cosas, como “la gente quiere esto o lo otro”. Estamos claro que gran parte de la clase política esta por el suelo con su imagen, donde de una u otra forma trata de mejorar, pero cada día se nos caen de nuevo. Casos como el gasto de celulares y platas de empresas para campañas políticas. Los chilenos deben ir a votar, los chilenos están informados y es la oportunidad de cambiar nuestro país y que los malos políticos se vayan directamente a sus casas.