CAMILA CASTILLO

En tiempos donde la incredulidad se ha posicionado y el rechazo de gran parte de la población por ejercer su derecho ciudadano ha declinado, estoy convencida que los jóvenes estamos siendo protagonistas de los cambios que chile necesita hoy. Durante mi gestión como ex directora del INJUV, pude comprobar la energía y vitalidad que tienen para planificar y ejecutar diversos proyectos y por ello, en este su mes, debemos empoderar a los demás jóvenes y principalmente, mostrarle a los otros actores políticos, que se centran en los adultos, que hay que construir con los jóvenes, que hay que reconocerlos en sus labores y en sus compromisos que nos demuestran.

Por otro lado, cabe mencionar que los problemas de los jóvenes son transversales, no es solo temas de recreación, cultura y deporte como se piensa, los problemas de los jóvenes van desde más acceso a actividades culturales hasta problemas de vivienda. Los jóvenes también son jefes de hogar, no son solo estudiantes, (los políticos siempre piensan en la juventud con uniforme o en la protesta universitaria), nuestros jóvenes también se encuentran en situación de pobreza y vulnerabilidad.

A modo de ejemplo, cerca de la mitad de las familias más vulnerables de Alto Hospicio tienen una jefatura de hogar joven, y eso es invisible ahora en las políticas públicas comunales y regionales. Por último, los invito a que se hagan cargo de su realidad, identifiquen debilidades y propongan soluciones, de manera de avanzar y marcar la diferencia en nuestra región de Tarapacá.