Víctor Guerrero Cossio. Dr. En sociología, Académico UNAP.

En los últimos años ha crecido la idea de una nueva comuna en la provincia de Iquique. Esta se basaría en el incremento de actividades económicas en el borde costero sur de Iquique y en consecuencia la aparición de problemas, inquietudes y aspiraciones de los nuevos sujetos que viven de la riqueza marina litoral. Contar con autoridades y recursos propios aparece como panacea y también como campo propicio para ofertas electorales.
Una somera revisión del tema permite advertir que los personeros que impulsan este proyecto comunal, concluyen que actualmente la Municipalidad de Iquique no atiende las necesidades de los asentamientos humanos del borde costero, sin embargo no entregan antecedentes serios que avalen dicho planteamiento.
Actualmente la Ilustre Municipalidad de Iquique provee diferentes servicios, adecuados a la cantidad de habitantes (2.000 residentes permanentes), viviendas e instalaciones laborales y servicios existentes en dichas localidades. Destacan entre ellos, las escuelas de Chanavallita y San Marcos; la posta médica de Chanavallita; la dotación de buses para traslados de escolares y profesores desde y hacia las caletas; transporte de agua potable que los residentes adquieren a la empresa proveedora. Asimismo se desarrollan diversos programas sociales ejecutados por la Dirección de Desarrollo Comunitario. Finalmente, conforme a las propias obligaciones y sensibilidad municipal, hay acción inmediata frente a hechos sociales que requieran urgencia.
Por cierto, el desarrollo del territorio costero y las expectativas sociales, económicas y culturales de los residentes se han ampliado considerablemente, pero muchas de las demandas trascienden el ámbito municipal y otras no cuentan con suficiente rentabilidad social para ser financiadas por el Gobierno de Chile.
Por lo demás el tema no es nuevo, pues hace una década se viene discutiendo la creación de la Comuna del Mar, con un nuevo Municipio que integraría a las diferentes caletas de pescadores (8) que se localizan en el borde costero sur de Iquique. Hace unos meses atrás esta iniciativa se volvió a impulsar con la acción de senador Rossi, quien se reunió con los dirigentes sociales de esas localidades y envió una carta dirigida a la Presidenta de la República, argumentando la extrema necesidad de constituir la nueva comuna a fin de resolver los problemas apremiantes que sufren los residentes costeros.
Esta demanda social se inscribe en el desarrollo del territorio de la región de Tarapacá y seguramente, tal como ocurrió con la comuna de Alto Hospicio que se fundó en el año 2004, al final se constituirá como tal y deberá incluir a los residentes que habiten en Lobitos y Alto Playa Blanca. El punto a resolver es cuando, conforme a su relevancia y urgencia, es decir su verdadera necesidad.
Para ello, hay que considerar todos los aspectos del problema a fin de impulsar una iniciativa genuina y no marcada por intereses personales o propósitos alejados del objetivo verdadero. Asimismo conviene aprender de las experiencias de nuevas comunas, como es el caso de Alto Hospicio, y conocer el proceso en que se encuentran ideas homólogas en Chile. Y finalmente erradicar el tema como oferta política (desde el año 2.000, el 50 % de las solicitudes de nuevas comunas se han hecho en tiempos electorales), evaluando los pros y contras que han tenido las comunas en su inicio como localidad autónoma.

 

Foto: Google Street View