Por GONZALO VALLEJO LEGARRETA

El candidato de la izquierda unida tiene una formación esencialmente humanista. Formado en una escuela de moralidad que rechaza toda connotación dogmática y cuyo fin último es la sistemática búsqueda de la verdad en la cual la tolerancia y la idea de libertad son las calidades fundamentales que toda sociedad necesita para derrotar las injusticias económicas, políticas y sociales. Su estatura moral está indemne y su academicismo augura la excelencia política que todo aspirante a la Presidencia de la República debería tener como requisitos básicos y no transables.

Su condición de estadista es innata, pues otea con perspectiva de hombre ilustrado lo que verdaderamente nuestro pueblo de mayoría izquierdista necesita y solicita solucionar de manera eficiente.
Guillier, como progresista , ilustrado, librepensador, laico, comprensivo, ajeno al egoísmo de este tiempo tan atípico es el candidato que reúne todas las condiciones morales para dirigir a Chile con eficiencia y visión de futuro. Totalmente alejado del individualismo y de la vanidad Guillier no es ajeno al sufrimiento popular, pues percibe que un gobierno de derecha sería realmente un caos social, en el cual se acrecentarían las diferencias existentes.
Se puede decir con total certeza que la derecha no puede gobernar, pues no sabe hacerlo.

[quote]Guillier, como progresista , ilustrado, librepensador, laico, comprensivo, ajeno al egoísmo de este tiempo tan atípico es el candidato que reúne todas las condiciones morales para dirigir a Chile con eficiencia y visión de futuro.[/quote]

Sabemos que ha estado y está comprometida con los intereses económicos de una pequeña oligarquía empresarial y monopólica. La derecha ha sido cómplice de prácticas abusivas que limitan con la legalidad en desmedro de un pueblo humillado y sometido a un sistema no solidario.

La derecha chilena ni siquiera puede ser partícipe de una existencia histórica. Sólo el candidato de la izquierda unida profundizará, sin duda alguna, las reformas que el actual gobierno ha llevado a cabo de manera muy responsable y para que este proceso reformista beneficie de manera definitiva al pueblo, la izquierda chilena deberá votar en bloque para consolidar la calidad de vida que nuestro país merece.
Simplemente, exponemos hechos indesmentibles de la real valía humana y política del candidato Guillier. No podemos negar que es un hombre de buenas costumbres. Sólo el pueblo unido deberá tomar su decisión para que su sentir sea escuchado con alegría y esperanza.

El pueblo no se equivoca. El pueblo no puede equivocarse. El pueblo decide, no las cúpulas. El pueblo manda. El pueblo ya no está doblegado por la tiranía. El pueblo elige con pureza de corazón y de conciencia.