PERICOTE

Para qué estamos con cosas y eufemismos, durante la celebración por el Año Nuevo, a casi todos se nos pasa la mano con el copete y la comida, este exceso, que no es pecado, puede pasar la cuenta al día siguiente, con síntomas como fuertes dolores de cabeza, náuseas, acidez estomacal, dolor de cuerpo, es decir en “modo, me quiero morir”.

A continuación algunos consejos, tips como dicen los siúticos, para aplacar la “caña”:

Antes del festejo con copas de alcohol, se debe haber consumido alimentos altos en fibra y con grasa saludable. Ello ayudará a retardar la absorción del alcohol y protegerá la mucosa gástrica que suele ser dañada al ingerir estas bebidas. Por ejemplo (cosa que en realidad no harás) consumir una bebida a base de avena o unidades de almendras.

Durante la celebración, se recomienda hacer la técnica “1 + 1”, es decir por cada vaso de alcohol se debe tomar un vaso de agua (Cosa que tampoco harás). Este método ayudará a beber menos cantidad de alcohol y, por tanto, menos calorías.

Después de la fiesta de Año Nuevo, se debe ingerir cantidades generosas de agua, ya que el exceso de alcohol generalmente causa deshidratación. Además, recuerda que no es necesario sentir sed para beber agua.

Si toleras alimentos, es decir no hay náuseas, lo mejor es consumir algún caldo o sopita de sobre porque tiene altas concentraciones de sodio, el cual se pierde con el exceso de alcohol en el cuerpo.

Se recomienda consumir frutas con alto contenido de agua, como melón, sandía, papaya o algún jugo de frutas refrescantes. Evitar las preparaciones muy ácidas y picantes, como el ceviche.

Las nutricionistas aseguran es un mito de que la “caña mala” se cure con otro vaso de copete. Pero nuestro amigo  Chino y Mauro del Bar  Colo Colo piensan diferente, igual que yo.