Las características del norte, la religiosidad popular y una invocación a los fieles para que hagan de la zona una “tierra de hospitalidad” con los migrantes, fueron los ejes de la homilía del Papa Francisco en Iquique.
El Papa Pancho dedicó parte de su homilía a Iquique y señaló que “es una tierra de sueños, que ha sabido albergar a gente de distintos pueblos y culturas que han tenido que dejar a los suyos, marcharse, una marcha siempre basada en la esperanza”, precisó.

En directa alusión a los migrantes apuntó que son un ícono de la Sagrada Familia y argumentó que “Iquique es una tierra de sueños, pero busquemos que siga siendo también una tierra de hospitalidad (…). No hay alegría cristiana cuando se les hace sentir a los demás que sobran o que no tienen lugar entre nosotros”, sentenció y llamó a los fieles a estar atentos a todas las situaciones de injusticia y las formas de explotación a la cual se exponen los migrantes.

Durante la eucaristía el Papa Francisco bendijo y coronó la imagen de la Virgen de La Tirana y también recibió el saludo y regalos de la iglesia y fieles de Iquique, quienes le entregaron un báculo elaborado en cobre y una cruz de sal que en el medio lleva dibujado un mapa de Chile.

Al término del encuentro que se extendió por dos horas, el líder de la Iglesia Católica pidió rezar por él y agradeció la presencia de los fieles. “Quiero agradecer la presencia de tantos peregrinos de Chile, Perú, Bolivia y no se pongan celosos, especialmente, los argentinos, mi Patria. Agradezco a todos los argentinos que me acompañaron en Santiago, Temuco e Iquique”, buscando acallar las críticas que recibió en el país transandino por no considerarlos en la gira.

También, los peregrinos evaluaron el mensaje del Santo Padre. “Me pareció muy lindo el mensaje, que hiciera este llamado a acoger a los migrantes, a ser solidarios y a la reconcialiación, espero que sea escuchado”, dijo Beatriz Ballesteros, de Argentina.

“Fue un mensaje positivo y esperanzador. Cuando se vive en una zona fronteriza, hay que ser abiertos y acogedores. Hay que respetar a los migrantes”, subrayó el sacerdote indonesio Vicente Tají, quien lleva apenas 10 meses en Iquique.
Para la boliviana Giselle Alballay, la homilía del Papa Francisco describió la realidad que viven muchos extranjeros. “Algunos son discriminados y no encuentran oportunidades. Ha sido una hermosa homilía que esperamos no sea olvidada, sino recogida por todos como hermanos”.