Una singular protesta realizaron este jueves grupos ambientalistas, sindicatos y juntas vecinales de Iquique, en rechazo a la instalación de dos centrales termoeléctricas en las costas iquiqueñas. Nada menos que desabrochar cinturones, bajar pantalones y mostrar su humanidad en señal de repudio.

De acuerdo a lo que informó El Sol de Iquique, la manifestación se llevó a cabo en la céntrica Plaza Condell de esa ciudad, lugar hasta donde llegaron hombres y mujeres dispuestos a colaborar con la causa de hacer lo posible para evitar que las apocalípticas centrales a carbón Patache y Pacífico emitan su contaminación a todos los pobladores, para satisfacer las necesidades energéticas de mineras privadas extranjeras que se llevan nuestro cobre y riquezas al otro lado del mundo.

La principal molestia de las organizaciones sociales de la región de Tarapacá, está en que el Servicio de Evaluación Ambiental de la zona decidió adelantar la fecha para decidir la aprobación o rechazo de ambos proyectos, maniobra que al parecer de los manifestantes, se ve bastante turbia.

“Se acelera el trámite de tal manera, que se toma la decisión antes que los ciudadanos puedan decidir democráticamente, por un plebiscito vincúlate, sobre las instalación de las termoeléctricas en Iquique”, dijo Arturo Neira, uno de los organizadores de esta manifestación.

Publicado en mayo 2011