A 5’ del final, Huachipato empató un partido que se teñía de celeste.
Diego Torres, el 10 del equipo celeste, fue elegido por la mayoría de los medios como el mejor del campo de juego. Y no es para menos, cuando recuperó a los 11’ un balón fuera del área para habilitar a Becerra quien marcaría el primer gol del partido. Torres se tiraba al piso para recuperar, mandaba y ordenaba al equipo. Los Acereros no llegaban más que por pelotas detenidas, sobre todo por tiros de esquina que preocuparon más de la cuenta a la defensa Dragón. Con Iquique ganando por la mínima se fueron al descanso.
El equipo sureño se fue con todo en el segundo tiempo, pero Iquique contenía bien los ataques sobre todo aéreos. Hasta que en una desinteligencia de los celestes, al no bajar a quien recorre casi 60 metros para patear al arco, Bizama dio con el empate siderúrgico. El partido se hizo entretenido, con posibilidades para ambos cuadros. Pero volvió a aparecer Torres, quien con un enganche magnífico llegó hasta línea de fondo para servirle el gol a Espinoza, quien marcó después de recién haber ingresado por un lesionado Becerra. A cinco del final otro error posibilitó el empate por intermedio de Parraguez, quien cabeceó solo entre los centrales, gol idéntico al descuento de Palestino hace una semana. Un punto que con un juego mejor afinado debiesen haber sido tres.