EL MARTILLO:

Siempre cuando se apaga una vida de este mundo terrenal, nace un gran vacío, por los lazos que se tiene con la persona que fallece, pero es más sentida cuando esa vida es joven, es cercana. Nos referimos a la reciente partida de un profesional de las comunicaciones “Periodista” Eleazar Salinas quien tuvo la gracia de entregarse al mundo de la información y la noticia.
Eleazar siempre fue muy profesional muy dedicado a su trabajo dedicado, con una personalidad extrovertida, simpático y solidario, siempre con la buena intención y preocupación hacia sus más cercanos, el poco tiempo que estuvo en vida, se ganó el cariño de varios que lo conocieron, lgrciadamente el destino decidió que este joven periodista viajase a otra dimensión a los 33 años de vida.
Lamentablemente una agresiva enfermedad que no le dio tregua, se lo llevo de este mundo terrenal rápidamente, lamentable un profesional de prominente vida se prontamente y por cierto que se hace una reflexión sobre la vida, que a veces gasta bromas de este tipo y nos despierta de las cosas mundanas que vivimos día a día , nos hace ver sentado desde una calabaza lo frágil que somos como seres humanos y que pasamos mucho tiempo pensando y discutiendo de situaciones banales, sin sentido, muchas veces dominadas por la envidia u otras cosas que si uno realmente lo analiza , no son nada.
Eleazar, en sus años de vida entrego sinceridad, buena disposición, trabajo, profesionalismo y una gran simpatía. Su pasión era el periodismo dejando un legado, sobre todo a los más cercanos y de su generación, que la vida es torbellino de situaciones, que no hay que perder de vista el interesarse en cosas constructivas, su siempre buena disposición, caballerosidad destacaban de su persona.
En lo personal trabaje en algunas oportunidades con él y me llamo la atención su rigurosidad en tener la información real y fidedigna, nunca hablar o escribir de más. En los tiempos de espera de pautas de prensa, en una oportunidad me comento “amigo mío, siempre hay que ver lo que nadie ve y así se construye una buena nota”, situación que demostraba su alto grado de profesionalismo.
Pues bien, estimados iquiqueños y tarapaqueños, un sencillo homenaje a este joven periodista que nos mantuvo informados y nos traspasó la noticia para que tengamos opinión, su repentina partida llamo la atención y fue sentida en la región., pero se recoge el sello que dejo Eleazar Salinas, y es que, hay que ser siempre el mejor y ver las cosas de otro punto de vista siempre.