En un partido muy entretenido, distinto a las últimas finales jugadas, Francia levantó su segunda copa del mundo en 20 años.

Con un primer tiempo en donde los franceses anotaron gracias a dos errores defensivos (un autogol y un penal cobrado por el VAR), el juego en la primera mitad mostró mayor posesión de balón por parte de los croatas, quienes trataron de llegar masivamente por la franja izquierda de su ataque y presionando bien arriba. Modric apareció poco, tal vez porque jugó más adelantado que en otros juegos del campeonato. Mandzukic, el héroe en la semifinal, se anticipó a todos en un tiro libre al área y convirtió en arco propio de cabeza. 10′ más tarde, a los 28′, apareció el goleador de los balcánicos Iván Perisic, para con una gran volea derrotar al mejor portero del mundial, Lloris. Pero nuevamente se tardó diez minutos el próximo gol del encuentro. El árbitro argentino Pitana con la ayuda del VAR cobró penal por mano de Perisic y Griezmann anotó el 2 a 1.
Si el primer tiempo fue entretenido, el segundo lapso fue uno de los mejores. Mientras se esperaba la reacción croata, en la primera llegada francesa marcó Pogba a los 59′ con un esquinado tiro de zurda el 3 a 1. Mbappé puso el cuarto con un tiro de fuera del área, acabando con la expresión de lucha que tenía el partido. Mandzukic, ante un grave error de Lloris, marcó el 4 a 2 definitivo, ganando los franceses su segunda copa del mundo.