ROBERTO BUSTAMANTE
La Paz, Bolivia

 

Estuvimos en La Paz, Bolivia, para ver en terreno como funciona uno de los medios de transporte urbano aéreo por cable más largo del mundo.

Es cosa de estar en la capital boliviana para darse cuenta no sólo de la amabilidad de su gente, el progreso que ha tenido, sino también ver una imagen del futuro cruzando el cielo: ver pasar a carros de distintos colores, en distintos sentidos, desplazando a los habitantes de esta ciudad a sus hogares, lugares de trabajo, de estudio. Además no solamente transporta dentro de La Paz, también comunica a esta con El Alto, gran urbe que ha ido creciendo a saltos en el último tiempo. Por esto no es descabellado pensar que nuestra capital regional se pueda unir con su hermana comuna, Alto Hospicio.

GANARLE A LA GEOGRAFÍA

Este novedoso medio de cruzar la ciudad, desde su inauguración, se ha convertido en una visita obligada para todos los visitantes de la ciudad, siendo de esta manera ahora uno de sus principales atractivos turísticos. La geografía de La Paz, rodeada de cadenas montañosas, ríos, hace muy difícil la construcción de avenidas expeditas para el transporte. Pero la idea de este teleférico no es nueva. La idea de un transporte aéreo fue pensada en la década del 70 por el alcalde Mario Mercado Vaca Guzmán, proyecto que después de errados estudios de ingeniería que daban resultados de elevadísimos costos, vino a concretarse en julio de 2012, en el Gobierno del Presidente de Bolivia, Evo Morales Ayma, concreta enviando un proyecto de ley a la Asamblea legislativa plurinacional para la construcción de un teleférico que conectara El Alto con el centro y el sur de La Paz. Se espera que este medio de transporte tenga una vida útil, en primera instancia, de unos 40 años.
Fue Jorge Soria, actual senador de la República, quien impulsó el plan de construcción de un teleférico para unir las ciudades de Iquique y Alto Hospicio. Esto debido al mayoritario traslado de trabajadores de la comuna pampina hacía la ZOFRI y otros lugares de estudio y empleo. Los terremotos del año 2014 y los accidentes automovilísticos han demostrado que una vía única o sólo por vía terrestre para relacionar ambas comunas, significa no contar con alternativas reales para el tránsito en casos catastróficos. Se estima que unas 12 mil 700 personas podrían usar el teleférico diariamente.